Con 36 años, es el dirigente más joven en estar al frente de la institución desde Antonio Vespucio Liberti. Viene de ocupar varios cargos desde 2017 y, hasta hoy, era secretario general. Fue una elección récord con más de 25 mil votantes.

Stefano Di Carlo fue elegido este sábado como el nuevo presidente de River Plate, tras una jornada histórica en la que más de 25 mil socios se acercaron a votar en el Estadio Más Monumental, marcando un récord de participación. El dirigente, que hasta ahora se desempeñaba como secretario general en la gestión encabezada por Jorge Brito, fue el elegido para conducir los destinos del club durante los próximos cuatro años.
El próximo lunes por la tarde asumirá oficialmente su cargo en la institución de Núñez y, con tan solo 36 años, pasará a ser el presidente más joven en la historia de River desde Antonio Vespucio Liberti, quien accedió al mismo puesto en 1933. No es la primera vez que Di Carlo rompe récords: en 2018, cuando ocupó el rol de vicepresidente, también se había convertido en el dirigente más joven en alcanzar ese puesto, con apenas 29 años.
En una elección muy disputada, el flamante mandatario se impuso con el 61,77% de los votos (15.960 sufragios), superando a Carlos Trillo (16,22%, con 4.191 votos), Luis Belli (9,68%, con 2.502), Daniel Kiper (8,29%, con 2.139) y Pablo Lunati (4,04%, con 1.045).
Su primer gran desafío será encauzar la situación futbolística del club, un tema que se volvió central en los últimos tiempos, especialmente desde que Marcelo Gallardo asumió un rol de control absoluto en el manejo del plantel, desplazando parcialmente a la dirigencia de la toma de decisiones cotidianas.
Di Carlo estará acompañado por un equipo que continúa la línea de gestión que comenzó más de una década atrás con Rodolfo D’Onofrio. Andrés Ballotta, Ignacio Villarroel y Mariano Taratuty serán sus vicepresidentes y ocuparán lugares clave en la mesa directiva, garantizando la continuidad de un modelo que consolidó el presente institucional del club y que ahora buscará nuevos logros en el ciclo que se extenderá hasta 2029.
Mientras el equipo aguarda la definición del Torneo Clausura y persigue la clasificación a la próxima Copa Libertadores, el nuevo presidente enfrentará su principal reto en el plano deportivo, en un contexto marcado por la irregular segunda etapa de Marcelo Gallardo, tema recurrente durante la extensa jornada electoral en el Monumental.
Este domingo, el Muñeco vivirá un examen de alto riesgo ante la gente y en el campo de juego. El duelo por la 14ª fecha del Torneo Clausura contra Gimnasia de La Plata, que se iniciará a las 20.30, pondrá en contexto las chances reales de conseguir el boleto a la próxima Copa Libertadores. Luego de caer en cuartos de final en el Apertura, quedar afuera de la actual Libertadores y ser eliminado de la Copa Argentina, el Millonario tiene dos opciones para afrontar el máximo torneo continental en 2026: salir campeón del Clausura o apoderarse de uno de los dos boletos que quedan disponibles por la Tabla Anual.
Con Rosario Central ya asegurado en el primer puesto del conteo general con 65 puntos, River figura tercero con 52 unidades detrás de Boca Juniors (53) y apenas por delante de Argentinos Juniors (51) y Deportivo Riestra (51). Luego del compromiso ante el Lobo, el equipo disputará el Superclásico ante la Bombonera el domingo 9 de noviembre desde las 16.30 y cerrará la fase de grupos ante Vélez en Liniers en un duelo que marcará si logra el boleto a la Libertadores por la Tabla Anual o no.
La eliminación en semifinales de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia de Mendoza la semana pasada puso el foco definitivamente sobre el desempeño de Gallardo, quien sumó otra frustración en este nuevo ciclo al mando del plantel contabilizando la eliminación en semifinales de la Libertadores 2024 ante Atlético Mineiro, la derrota en la Supercopa Internacional ante Talleres de Córdoba, la derrota en cuartos de final del Apertura contra Platense, el adiós en fase de grupos del Mundial de Clubes y la derrota contra Palmeiras en cuartos de final de la presente Libertadores.
“Por supuesto que al final de la temporada, el fútbol, el tema de mayor centralidad, relevancia e interés tanto para nosotros como para toda la familia de River, vamos a hacer las evaluaciones del caso y la sintonía fina. Debemos corregir y mejorar. Nosotros vemos lo mismo que ve la gente de River. Que tenga la tranquilidad el hincha y el socio que nosotros, cuando hay un problema, vemos lo mismo que ellos. Y lo que hacemos es abordarlo, atacarlo y corregirlo”, reconoció el propio Di Carlo luego de votar durante el mediodía del sábado.

