Según el INDEC, el costo de la canasta básica total aumentó 1,4% en el mes y acumuló una suba interanual del 22%. La línea de indigencia se ubicó en $527.736.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que durante septiembre una familia tipo necesitó ingresos por al menos $1.176.852 para no ser considerada pobre. El incremento fue del 1,4% respecto de agosto y del 22% en la comparación interanual. Para no caer en la indigencia, el mismo hogar requirió un mínimo de $527.736.
En su informe mensual, el organismo precisó que la canasta básica alimentaria (CBA), que mide el costo de los alimentos esenciales para la subsistencia y determina la línea de indigencia, aumentó 1,4% en septiembre. En términos interanuales, la CBA subió 23,1%, acumulando un alza del 17,5% en lo que va del año.
Por su parte, la canasta básica total (CBT) —que incluye además de los alimentos otros bienes y servicios no alimentarios indispensables, como transporte, educación o vestimenta— también registró un incremento mensual del 1,4% y una variación interanual del 22%, con una suba acumulada del 14,9% en los primeros nueve meses del año.
El informe del INDEC detalló además que una familia de tres integrantes necesitó $936.911 para no caer bajo la línea de pobreza y $420.114 para superar la indigencia. En tanto, un hogar de cinco miembros debió contar con $1.237.789 para no ser pobre y $555.063 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Los datos reflejan el impacto sostenido de la inflación en el poder adquisitivo de los hogares, en un contexto de desaceleración de precios pero con niveles aún elevados de gasto básico.


