El acusado recibió siete años de prisión y diez de inhabilitación para ejercer en el ámbito de la salud

La Justicia de Jujuy condenó a siete años de prisión a Fabián Solano, el enfermero acusado de inyectar leche en el suero de un bebé de seis meses internado en un hospital público. El hecho ocurrió en abril de este año y fue considerado un acto aberrante por el tribunal. El fallo, según informó el medio 0223, declaró al imputado culpable de “homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso real”.
El tribunal dispuso además una pena accesoria de diez años de inhabilitación para ejercer funciones relacionadas con la salud. La sentencia se dio a conocer en la Sala de Audiencias del Poder Judicial jujeño, ante la presencia de las partes involucradas. Los representantes del Ministerio Público de la Acusación habían solicitado la máxima condena posible por la gravedad de los hechos. La defensa, en cambio, había pedido una sanción menor, pero el tribunal rechazó ese planteo.
De acuerdo con la investigación, Solano cumplía funciones en el Hospital Materno Infantil de Jujuy cuando suministró leche por vía endovenosa al bebé, que se encontraba internado. El menor sufrió una descompensación inmediata y estuvo al borde de la muerte. Sin embargo, fue asistido rápidamente por otros profesionales de la salud presentes en el lugar. Gracias a su intervención, lograron estabilizarlo y salvarle la vida.
Tras el episodio, se inició una investigación interna y judicial para esclarecer lo sucedido. Las pruebas y testimonios permitieron identificar a Solano como responsable directo del intento de homicidio. El enfermero fue detenido poco después y permaneció bajo custodia durante el proceso. El caso generó conmoción en la provincia y reavivó el debate sobre los controles y la formación del personal sanitario en hospitales públicos.

