Cinco integrantes de una familia de Ramallo sufrieron intoxicación por salmonella tras consumir carne picada mal cocida; dos debieron ser internados, pero todos evolucionaron favorablemente.

En los últimos días, una familia de Ramallo atravesó un episodio de intoxicación alimentaria que derivó en la atención médica en el Hospital José María Gomendio. Cinco integrantes, entre ellos adultos y niños de corta edad, presentaron síntomas compatibles con salmonella tras haber consumido carne picada que, según trascendió, no habría sido cocinada de manera adecuada.
Con el paso de las horas, los afectados comenzaron a sufrir fiebre, diarrea y vómitos, lo que motivó la consulta en el nosocomio local. Allí, los profesionales de la salud realizaron los análisis pertinentes, que confirmaron la presencia de la bacteria. Como parte del abordaje inicial, dos de los pacientes –un mayor y un menor– debieron permanecer internados bajo observación, mientras que el resto de la familia recibió tratamiento ambulatorio. Todos ellos evolucionaron favorablemente y actualmente se encuentran recuperados.
La salmonelosis es una enfermedad provocada por bacterias del género Salmonella, presentes en alimentos contaminados o en contacto con heces u orina de portadores. Puede encontrarse en carnes de pollo, vaca o cerdo, huevos, frutas, vegetales y alimentos procesados. El período de incubación, según el Ministerio de Salud de la Nación, puede variar desde tres días hasta tres meses, aunque en la mayoría de los casos los síntomas aparecen entre una y tres semanas.
Aunque la mayoría de los cuadros suelen ser leves y autolimitados, existen grupos de mayor riesgo que pueden presentar complicaciones: niños pequeños, adultos mayores y personas inmunocomprometidas.
La salmonelosis suele manifestarse entre seis y 72 horas después de la ingesta de alimentos contaminados, con una duración de entre cuatro y siete días. Los síntomas más frecuentes son náuseas, vómitos, dolores abdominales, diarrea, fiebre y dolor de cabeza.
Las autoridades sanitarias local remarcan que, en la mayoría de los casos, la enfermedad no requiere antibióticos y se resuelve con hidratación y reposo. Sin embargo, existen signos de alarma que exigen atención médica inmediata: diarrea y fiebre alta persistentes, vómitos prolongados que impiden la hidratación, heces con sangre, calambres abdominales intensos o síntomas de deshidratación.
La prevención resulta clave: cocinar bien los alimentos, especialmente la carne picada, lavar frutas y verduras, higienizar utensilios de cocina y mantener la cadena de frío.

