La conducción nacional del gremio metalúrgico, que ya se había sumado a la seccional San Nicolás en sus reclamos contra Ternium en el marco del duro conflicto con sus contratistas, también entró en alerta por otras situaciones que se dieron en Campana y en Firmat. Despidos, suspensiones y sueldos atrasados integran un combo por el que la UOM responsabilizó al Gobierno nacional libertario de Javier Milei.

De la redacción de EL NORTE
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El 4 de septiembre pasado, la conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica había “bajado” a San Nicolás para sumarse a la seccional San Nicolás y otras llegadas desde otros puntos del país para participar en la “Marcha de la Dignidad”: una nutrida movilización que se dio en nuestra ciudad, contenida en el extenso, duro e intrincado conflicto laboral con las empresas contratistas de la siderúrgica Ternium en su planta General Savio de Ramallo. Ya en aquel momento Abel Furlán, secretario general del gremio a nivel nacional, había cargado no sólo contra las empresas del grupo Techint sino especialmente contra el Gobierno nacional libertario de Javier Milei. A esa situación de conflicto se sumaron ahora otras dos en otros complejos industriales y la UOM le apuntó al “desinterés” de las políticas económicas e industriales de Milei.
“La UOM está en pie de lucha por la defensa del trabajo y la industria nacional. Los conflictos simultáneos exponen el desinterés del Gobierno hacia las familias argentinas. No vamos a aceptar el ajuste sobre los trabajadores. Vamos a defender cada puesto de trabajo con unidad, firmeza y movilización”, comunicó el gremio, a propósito de los frentes de conflicto que se abrieron en Campana y en la santafesina Firmat.
En la localidad bonaerense el conflicto laboral tiene del otro lado a KTM – Grupo SIMPA. La UOM denunció el cierre “intempestivo” de las actividades, algo que –se encargó el gremio de subrayar– dejó “65 trabajadores en la calle”. “La empresa no notificó previamente ninguna decisión ni ofreció explicaciones claras”, añadió la organización.
Sobre la situación en Firmat, el conflicto se da en la empresa Vasalli. UOM denuncia que allí los trabajadores no cobran sus sueldos desde hace tres meses y que hay “288 familias al límite”, mientras la empresa “no brindó respuestas ni soluciones”.
Contra el Gobierno
Más allá del cuestionamiento a las decisiones empresarias y en torno a la forma en que se llevan a cabo, y tal como sucede en el conflicto con las contratistas de Ternium, el gremio metalúrgico interpreta que tales acciones se producen sobre un telón de fondo auspiciado por las políticas económicas, industriales y laborales implementadas a nivel nacional bajo la administración libertaria.
“Estos casos responden a una política económica deliberada que busca desmantelar el aparato productivo argentino. La apertura indiscriminada, la falta de crédito a la producción y la caída del consumo están destruyendo la industria nacional”, denunció el gremio que conduce Furlán y que tiene al nicoleño Naldo Brunelli como secretario adjunto.

