La situación económica golpea con fuerza a las Fuerzas Armadas, donde ya renunciaron 234 oficiales y suboficiales; el ministro Luis Petri convocó a una reunión de urgencia con el almirantazgo

La crisis económica nacional ya impacta de lleno en las Fuerzas Armadas. Especialmente afecta en la Armada Argentina, donde los sueldos bajos están provocando una ola de renuncias sin precedentes. Hasta julio, 234 oficiales y suboficiales pidieron la baja. Y no sólo esto: el número que podría duplicarse hacia fin de año.
El ministro de Defensa y candidato presidencial Luis Petri convocó a una reunión con el almirantazgo para evaluar la situación. La caída del poder adquisitivo, la falta de horizonte en la carrera y la crisis en áreas sensibles como el IOSFA y el Hospital Naval completan un cuadro que amenaza con transformarse en estructural.
Sueldos que no alcanzan
Según informó Agencia de Noticias Argentinas, los salarios militares se encuentran apenas por encima de la línea de pobreza. Pese a los aumentos aplicados en octubre de 2024, marzo y agosto de 2025, el poder adquisitivo de los mismos sigue en constante depreciación. Según la resolución 63/25 publicada en el Boletín Oficial, un teniente de navío percibe poco más de 1 millón de pesos y un marinero de 2ª ronda los 590.000.
Las cifras contrastan con la exigencia de disponibilidad permanente y la formación profesional requerida. “Probablemente manejando un Uber se gane en una semana lo que un marinero cobra en un mes”, grafican dentro de la propia fuerza.
Un fenómeno que atraviesa a las tres armas
La problemática no se limita a la Marina. Hasta fines de junio, más de 2.200 efectivos de las tres fuerzas solicitaron la baja: 234 en la Armada, 257 en el Ejército y 193 en la Fuerza Aérea.
En Córdoba, muchos oficiales pasaron a prestar servicio en la fuerza provincial antinarcóticos, ante la imposibilidad de sostenerse en la carrera militar. La falta de oportunidades de ascenso y la precariedad de ingresos empujan a cuadros medios a migrar hacia el sector privado.
Consecuencias para la defensa nacional
Las bajas generan una pérdida irreparable de recursos humanos en unidades de élite y áreas críticas de investigación. También afectan la disponibilidad de capacidades estratégicas en un contexto geopolítico global cada vez más complejo.
La situación es claramente preocupante, y parece ser que sólo un incremento sostenido de presupuesto, recursos y tiempo de formación permitirá recomponer a las Fuerzas Armadas. Mientras tanto, la crisis se profundiza y amenaza con dejar a la defensa nacional en un estado de vulnerabilidad inédita.

