“Habilitaciones truchas”: una denuncia de víctimas del fentanilo que pone la lupa sobre el intendente Mauro Poletti

UN «CROMAÑÓN SANITARIO» CON RESPONSABILIDADES Y OMISIONES POLÍTICAS

Representantes de familias querellantes en la causa que investiga 96 muertes producidas por fentanilo contaminado fabricado en Ramallo hablaron de una “habilitación trucha” en el laboratorio radicado en el parque industrial Comirsa. Tal aseveración podría comprometer al intendente Mauro Poletti, promotor y facilitador en 2016 y 2017 del desembarco de la empresa subsidiaria de HLB Pharma en ese distrito.

Poletti
En marzo de 2017 el intendente Mauro Poletti y el entonces diputado provincial Andrés Quinteros visitaban Laboratorios Ramallo antes de su inauguración. ARCHIVO

De la redacción de EL NORTE
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Un “Cromañón sanitario”: así se refieren los investigadores a los hechos que se investigan en el Juzgado Federal de La Plata a cargo de Ernesto Kreplak, en torno a dos lotes contaminados de fentanilo. El paralelismo con la tragedia del boliche República de Cromañón en el barrio porteño de Once, donde murieron 194 jóvenes, no sólo tiene que ver con la enorme cantidad de vidas cercenadas por ambos episodios (en la causa del fentanilo contaminado se investigan actualmente 96 muertes y podrían ser muchas más); sino sobre todo con las fatales cadenas de omisiones y acciones irregulares que en uno y otro caso llevaron a igualmente fatales resultados.

Y así como Cromañón dejó al desnudo una gran cantidad de responsabilidades incumplidas e implicó el apartamiento y sanciones legales para los funcionarios públicos involucrados, un similar escenario ya se insinúa en torno a las muertes provocadas por en fentanilo de HLB Pharma fabricado en Laboratorios Ramallo SA, radicada en el parque industrial Comirsa.

Responsabilidades involucradas existen en todos los niveles: primero por parte de los titulares y técnicos de ambas firmas. Y en el ámbito público, desde las responsabilidades nacionales de la ANMAT hasta las habilitaciones municipales en las empresas con domicilio en San Isidro (HLB Pharma) y Ramallo (Laboratorios Ramallo).

En este último sentido, representantes de las familias de las víctimas fatales del fentanilo (querellantes en la causa), soltaron en las últimas horas una afirmación que podría comprometer a Mauro Poletti, intendente de Ramallo: tanto en diciembre de 2024, cuando se fabricaron los lotes investigados como en 2016 y 2017, cuando el propio Poletti promovió activamente la radicación del cuestionado laboratorio en el parque industrial de su ciudad.

“Habilitación trucha”

Los familiares de las víctimas del fentanilo contaminado expresaron su respaldo al juez de la causa, Ernesto Kreplak, frente al embate del propio Presidente de la Nación, Javier Milei, quien pidió la detención sin más de Ariel García Furfaro, propietario de HLB Pharma y de Laborartorios Ramallo y principal sospechoso en el resonante caso. E incluso Milei dejó entrever que podría recusar al magistrado.

“No queremos que se saque al juez [Ernesto Kreplak] de la causa, queremos que él siga siendo el que investiga y el que la lleva adelante. Nosotros vemos que él está haciendo, él está investigando y todas las cosas que salieron ahora a la luz fueron gracias a él, gracias a la investigación que él hace”, expresó en el canal de televisión «TN» Sol, madre de Renato (de 18 años), una de las víctimas fatales del fentanilo, quien junto a la abogada Adriana Francese, representa a las familias querellantes.

Siempre en la defensa del magistrado Kreplak, las mujeres cercanas a la investigación invocaron la “habilitación trucha” con la que operaba el laboratorio Ramallo para comercializar sus productos. “Muchas cosas como esa se descubrieron por su trabajo. Por eso no queremos que lo corran”, insistía Sol, en una aseveración que de inmediato tendió un manto de sospecha sobre las habilitaciones municipales del laboratorio de Comirsa.

Habrá que ver. Lo cierto es que Poletti, durante su anterior gestión al frente del Ejecutivo ramallense, estuvo muy comprometido con la promoción del desembarco del laboratorio en su Partido. Por lo demás, la Justicia también tendría acreditado que HLB Pharma habría recurrido a habilitaciones truchas en su domicilio de San Isidro para inscribirse en el Registro Nacional de Precursores Químicos (RENPRE).

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Poletti promotor


De hecho, días antes de la inauguración de las instalaciones ahora clausuradas en Comirsa, Poletti había visitado el laboratorio acompañado por el entonces diputado provincial peronista Andrés Quinteros: un nicoleño doblemente comprometido en la causa: primero por su acreditado rol dentro de la empresa y, segundo, por la dura denuncia que contra él lanzó el propio García Furfaro, su ex amigo. El empresario buscó explicar las muertes a partir de un supuesto sabotaje del opioide. Y sugirió que la maniobra habría sido orquestada por Quinteros.
«‘Es una inmensa alegría ver plasmada todas las gestiones que se hicieron en 2016, agradecer a los inversores que apostaron a esta zona para poner en funcionamiento una empresa de tanta magnitud. Hoy es una realidad ver a Laboratorios Ramallo ya construida y lista para arrancar’, expresó entusiasmado el Intendente Poletti». Con esas exactas palabras el área de Prensa de la Municipalidad de Ramallo narraba en un comunicado oficial la visita de Poletti a Laboratorios Ramallo del 19 de marzo de 2017. El comunicado también ponía a disposición la propia dirección municipal de Empleo, para aquellos que aspirasen a ser contratados por la empresa.

Explosión y mudanza

Un dato más. Según recordara en mayo pasado el medio rosarino La Capital, antes del desembarco en Ramallo, el nombre de Ariel García Furfaro ya era tristemente célebre en la ciudad del sur santafesino. Había sido en virtud de un oscuro siniestro. En 2016 el cuestionado empresario era responsable del laboratorio Apolo, que elaboraba los sueros medicinales que utilizaban hospitales públicos y privados de todo el país.

En julio de ese año, la caldera del laboratorio rosarino ubicado en Alem al 2900 sufrió una explosión por “acumulación de vapor” y salió despedida a gran velocidad y con muchísima fuerza produciendo daños en varios edificios de esa cuadra del barrio Tablada.

Tras el siniestro, la fábrica de sueros no volvió a abrir en Rosario. Sus dueños decidieron mudarla. Gestión de Poletti mediante, García Furfaro encontró abiertas de par en par las puertas del parque industrial Comirsa, en Ramallo. Allí la empresa sería relanzada, aunque ahora con nuevo nombre: Laboratorios Ramallo.

Sólo un mes y medio después de la explosión del laboratorio Apolo en Rosario, uno de sus accionistas anunció la apertura de una fábrica similar en Ramallo, que también producirá suero fisiológico. “Somos gente joven, con tres años en el rubro, con varios laboratorios y vimos la necesidad de abrir uno nuevo”, sostenía Ariel García Furfaro, referente del grupo, en una rueda de prensa en la que se presentó junto al intendente de Ramallo, Mauro Poletti.

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