El Senado entró en receso, pero la tensión continúa. A la vuelta, se viene la batalla por la ley jubilatoria y el debate por la ampliación de la Corte.

Tras la aprobación de los proyectos jubilatorios, de emergencias y fondos para las provincias, el Senado ingresó en su receso invernal con un fuerte clima de tensión con la Casa Rosada. El presidente Javier Milei ya anticipó que vetará las iniciativas, mientras el Congreso remitió este lunes las leyes sancionadas el 10 de julio.
A diferencia del año pasado, el oficialismo enfrenta ahora un escenario más frágil para sostener el veto. La medida fue confirmada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien deberá encabezar la negociación con los gobernadores, en medio de una relación deteriorada por el frente electoral y los compromisos económicos incumplidos.
Francos, en el centro de la pulseada política
Aunque la semana pasada posó con los gobernadores en La Rural, la relación de Francos con los mandatarios provinciales está en su punto más bajo. El ministro coordinador deberá usar todo su capital político para recomponer los vínculos con las provincias, en medio del avance legislativo opositor y la resistencia creciente al ajuste nacional.
La discusión por el veto comenzará en Diputados, donde el oficialismo intentará bloquear el rechazo legislativo a las leyes aprobadas por el Congreso. El desafío político es mayor y la tensión interna dentro del oficialismo también suma presión al Ejecutivo.
La agenda que espera tras el receso invernal
Cuando el Senado retome su actividad, se reactivará la agenda previa al embate opositor contra Balcarce 50. Entre los temas destacados figura la posible ampliación de la Corte Suprema de Justicia, aunque el Gobierno prefiere postergar ese debate hasta después del calendario electoral. En cambio, podría avanzar la discusión sobre las dos vacantes actuales.
También sigue pendiente la normalización de la Auditoría General de la Nación, que opera sin representantes de ambas cámaras. El proyecto que se trabaja en esta línea mantendría la actual composición del organismo, pero propondría limitar el mandato de los auditores a cinco años, con posibilidad de una reelección.
En el temario del Senado también figura la sesión secreta sobre el caso YPF, además de dos proyectos en espera: la declaración de la emergencia en pediatría y el refuerzo de fondos para universidades. Ambos tienen dictamen y podrían ser tratados si avanzan primero en Diputados.

