El constitucionalista sostuvo en el Senado que cambiar solo la composición no garantiza una reorganización eficaz y propuso una nueva ley orgánica para el tribunal.

El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez planteó este miércoles en el Senado la necesidad de un debate más profundo sobre el funcionamiento de la Corte Suprema de Justicia. Durante una reunión plenaria de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales, reclamó avanzar hacia una reestructuración integral del tribunal.
“La integración de la Corte Suprema en cuanto a número y cualidades de sus miembros es un aspecto muy importante, pero debe englobarse en un debate más amplio”, sostuvo. A su entender, es clave contar con una nueva ley orgánica para rediseñar el funcionamiento del máximo tribunal, que hoy opera con normas heredadas del siglo XIX, decretos/leyes de dictaduras y acordadas que —según dijo— “invaden el ámbito legislativo”.
Reorganización, número de jueces y género
Gil Domínguez también propuso establecer una presidencia rotativa con plazos y agenda definidos. “No puede depender de un proceso electoral desgastante entre los propios miembros”, indicó, y fue crítico con el artículo 280, que permite rechazar causas sin expresar fundamentos.
En cuanto a la integración, repasó antecedentes históricos y sugirió que el número de jueces debería ser de 9, 11 o 13. También pidió hablar de paridad de “géneros” y no solo de “género”, diferenciándose de otros proyectos en discusión.
Federalismo y acuerdos políticos
Sobre la representación federal, afirmó que no depende del lugar de origen del juez, sino de su trayectoria en defensa del sistema federal. “No va a haber mayor garantía de federalismo porque provenga de una región, va a haber si esa persona tiene una trayectoria de federalismo”, explicó.
Finalmente, llamó a la dirigencia política a construir acuerdos amplios para avanzar con una nueva legislación sobre la Corte Suprema.

