El sacerdote argentino Gabriel Romanelli resultó herido en el ataque a la iglesia de la Sagrada Familia, que albergaba a cientos de desplazados. No se reportaron muertes confirmadas.

Un bombardeo en Gaza impactó este jueves la iglesia de la Sagrada Familia, el único templo católico del enclave, y dejó al menos seis personas heridas. Entre los lesionados se encuentra el sacerdote argentino Gabriel Romanelli, párroco del lugar. El Patriarcado Latino de Jerusalén confirmó el ataque mediante un comunicado.
Según informó el medio EFE, al menos cuatro personas murieron y otras siete resultaron heridas como consecuencia del bombardeo. Así habría confirmado Zaher al Waheidi, responsable de la Unidad de Sanidad que lleva el registro de víctimas en ese territorio.
La iglesia funcionaba como refugio para unas 600 personas desplazadas por el conflicto. El lugar acogía tanto a cristianos como a familias musulmanas, incluidos niños y adultos con discapacidad. El bombardeo provocó daños estructurales en el edificio religioso. El hecho ocurrió en una zona cercana al hospital Al-Ahli, ya afectada por ataques previos.
“El párroco Gabriel Romanelli está herido”, indicó el Patriarcado en su declaración. Algunos de los heridos se encuentran en estado crítico, según informó Fadel Naem, director interino del hospital. Entre los lesionados hay un menor con discapacidad, dos mujeres y una persona mayor. Varios de los heridos fueron trasladados al hospital Al-Ahli para recibir atención médica.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) señalaron que investigan el incidente. “Estamos examinando las circunstancias del ataque a la iglesia de la Sagrada Familia”, afirmaron en un comunicado oficial. El ejército dijo que “lamenta cualquier daño a civiles o estructuras religiosas”. También aseguró que “hace todos los esfuerzos posibles para mitigar esos riesgos”.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, responsabilizó a Israel por lo sucedido. “Los ataques contra la población civil que Israel viene demostrando desde hace meses son inaceptables”, expresó en un mensaje. La zona bombardeada ha sido blanco de repetidos ataques durante los últimos días. Algunos medios árabes reportaron un total de siete heridos, aunque aún no hay cifras oficiales unificadas.
Desde el inicio de la ofensiva, Romanelli mantenía contacto diario con el papa Francisco. En una entrevista con CBS, el pontífice contó que lo llamaba cada día a las 19 para saber cómo estaban los refugiados. El vínculo entre ambos era cercano y frecuente. La iglesia se había transformado en un símbolo de resistencia humanitaria en medio del conflicto.
*Informacón de Reuters e Infobae

