Murió Coco, el mono carayá rescatado de una fiesta electrónica en Belgrano R

Estaba alojado en la Fundación Zorba desde 2021, tras ser hallado en condiciones críticas dentro de un ropero sin agua ni ventilación.

Murió Coco, el mono carayá rescatado de una fiesta electrónica en Belgrano R
Murió Coco, el mono carayá rescatado de una fiesta electrónica en Belgrano R.

Coco, el mono carayá que en 2021 fue rescatado de una vivienda en Belgrano R durante un operativo por fiestas electrónicas clandestinas, murió en las últimas horas. La Fundación Zorba, que lo alojaba desde entonces, confirmó su fallecimiento en redes sociales con el mensaje: “Gracias, gracias por el infinito amor”.

La historia de Coco se conoció luego de un allanamiento ordenado por el fiscal Maximiliano Vence, tras reiteradas denuncias de vecinos por música a alto volumen en plena cuarentena. La policía encontró al animal dentro de un ropero, sin agua, luz ni ventilación, en condiciones de abandono.

– Publicidad –

El procedimiento, autorizado por la jueza María Alejandra Doti, derivó en imputaciones por infracción a la ley de drogas, tenencia de fauna silvestre y contravenciones. En el lugar también hallaron 37 personas, un DJ, un recepcionista y envoltorios con presuntos estupefacientes.

Coco tenía atrofia muscular en sus cuatro extremidades y le faltaban colmillos. Según especialistas del bioparque Temaikén, “parecía como si lo hubieran aplastado desde arriba”. Medía apenas 30 centímetros, cuando debía alcanzar casi un metro. Había sido alimentado con productos ultraprocesados.

El ejemplar de Alouatta caraya, especie arborícola originaria del norte argentino, fue primero trasladado a una organización proteccionista y, luego de superar obstáculos judiciales, alojado en una estancia de Luján administrada por Fundación Zorba, dedicada al rescate de animales maltratados.

“Durante mucho tiempo trataron de mandarlo a un zoológico. Nadie quería tenerlo porque pensaban que se moría en un mes”, dijo Isabel de Estrada, presidenta de Zorba, en una entrevista con TN. “Inclusive hubo veterinarios que dijeron que había que eutanasiarlo por su condición”, agregó.

El proceso judicial requirió que Coco fuera desvinculado de la causa penal para evitar su restitución en caso de absolución de los acusados. “Era ‘una cosa’ para la ley, entonces había que hacer algo para separarlo de la causa”, explicó De Estrada.

Abogados y activistas impulsaron su reconocimiento como animal no humano. En un primer momento se planteó su traslado al Proyecto Carayá en Córdoba, pero luego la Justicia aprobó su permanencia en Zorba. “Ese día fue una fiesta”, concluyó De Estrada.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -