El valor actual de los alquileres en San Nicolás, sumado a expensas elevadas y salarios que no acompañan, está forzando a muchos inquilinos –especialmente jóvenes– a modificar su estilo de vida. Volver al hogar familiar o compartir departamento se convirtió en una estrategia de supervivencia económica. “Se está viendo que cuando uno de los dos inquilinos se queda sin trabajo, directamente ya no pueden costearlo más y regresan a vivir con sus padres o abuelos”, explica el agente inmobiliario Julio Ottella.

De la redacción de EL NORTE
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A pesar de la desaceleración de la inflación a nivel nacional, el valor de los alquileres continúa en ascenso en San Nicolás, generando un profundo impacto en la economía doméstica de los inquilinos. Lejos de aliviarse, la situación se complica aún más con salarios bajos y el peso de las expensas, que representan una carga cada vez más difícil de afrontar para muchos sectores.
La pregunta que surge es si los alquileres están realmente caros o si se ajustan a los parámetros históricos del mercado. La respuesta parece inclinarse hacia la primera opción. En este sentido, Julio Ottella, vicepresidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial San Nicolás, señaló que los valores actuales muchas veces superan el cálculo tradicional que se utilizaba para fijar precios: el 0,5% mensual del valor total de la propiedad.
“Si una propiedad vale 50.000 dólares, el alquiler debería rondar los 250 dólares”, indicó Ottella. Sin embargo, en algunos casos, “se están pagando alrededor de 380.000 pesos, unos 300 dólares al tipo de cambio actual”, detalló, lo que representa una rentabilidad superior a la histórica y evidencia un desfasaje respecto al criterio tradicional.
Este aumento sostenido en los costos del alquiler también está generando una tendencia preocupante: un número creciente de personas están optando por abandonar sus contratos ante la imposibilidad de afrontar el gasto mensual. “Se está viendo que cuando uno de los dos inquilinos se queda sin trabajo, directamente ya no pueden costearlo más y regresan a vivir con sus padres o abuelos”, afirmó Ottella.
A esto se suma el fenómeno de inquilinos que comienzan a compartir vivienda como única alternativa viable para seguir alquilando. Esta realidad está golpeando con mayor fuerza a los jóvenes de entre 25 y 40 años, quienes conforman el principal grupo etario que alquila, pero que ahora, forzadamente, modifica sus hábitos por los altos costos del mercado.
Buscar precios
Frente a este panorama, algunos inquilinos empiezan a buscar opciones en zonas consideradas más accesibles dentro del partido de San Nicolás. Esta estrategia implica mudarse a barrios alejados del centro o con menor demanda, donde los valores aún se mantienen relativamente por debajo del promedio general. Aunque esto puede representar un ahorro, muchas veces supone resignar ubicación o conectividad.
El cálculo del precio de alquiler de una propiedad se basa en varios factores, incluyendo la ubicación, el tamaño, las condiciones del inmueble y las tendencias del mercado. Sin embargo, el desfase entre los ingresos reales de la población y los precios que fija el mercado inmobiliario actual está generando una tensión cada vez mayor entre oferta y demanda.
Otro dato que preocupa es el peso que el alquiler representa en los ingresos mensuales. Actualmente, en San Nicolás, se estima que algunos inquilinos destinan hasta el 50% de su sueldo al pago de un alquiler. Esta cifra está muy por encima del estándar internacional, que recomienda que el costo de la vivienda no supere el 30% del ingreso para garantizar una calidad de vida adecuada.

