El presidente criticó a la joven sueca tras su deportación por intentar romper el bloqueo a Gaza. “Hizo una performance de victimización con que estaba secuestrada”, afirmó.

Durante su visita oficial a Israel, el presidente Javier Milei cargó duramente contra Greta Thunberg, la reconocida activista sueca, a quien calificó como “mercenaria del activismo”. El mandatario argentino hizo estas declaraciones este martes al mediodía en su discurso ante la Knesset, el Parlamento israelí.
“La exactivista climática se convirtió en una mercenaria del activismo para cualquier cosa que le dice la Izquierda internacional a cambio de un poquito de prensa y cámaras”, expresó Milei ante los legisladores.
La declaración tuvo lugar después de que Israel deportara a Thunberg y a otros 11 voluntarios que habían sido detenidos en el barco Madleen, perteneciente a la Coalición de la Flotilla de la Libertad. El grupo intentaba llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y fue interceptado a 200 kilómetros del enclave palestino.
“Hablo de Greta Thunberg, que en los últimos días hizo una performance de victimización con que estaba secuestrada, mientras decenas de ciudadanos israelíes y del mundo, incluyendo argentinos, siguen realmente secuestrados en condiciones inhumanas para la organización asesina de Hamás”, añadió el mandatario.
Según informó el Ministerio de Exteriores israelí, todos los tripulantes del barco fueron sometidos a controles médicos y luego trasladados al aeropuerto Ben-Gurión para ser deportados. “Aquellos que se nieguen a firmar los documentos de deportación y abandonar Israel serán llevados ante una autoridad judicial, de acuerdo con la ley israelí, para autorizar su deportación”, comunicaron desde la Cancillería.
Además de su discurso, Javier Milei se reunió en Jerusalén con familiares de argentinos secuestrados por Hamás y participó en el descubrimiento de un monolito en su homenaje. Lo acompañaron su hermana Karina Milei, el canciller Gerardo Werthein, el embajador Axel Wahnish y el presidente de la DAIA, Mauro Berenstein.
El encuentro se realizó en el Hotel King David, donde se aloja el mandatario. Debido a una afonía, el jefe de Estado canceló el resto de sus actividades del día, salvo la exposición en el Parlamento.

