La Cruz Roja celebra el 145 aniversario de su filial argentina y destaca sus principios de humanidad, neutralidad e imparcialidad.

El nacimiento de la Cruz Roja y su expansión mundial
La Cruz Roja nació en 1863 en Ginebra, Suiza, de la mano de Henry Dunant y Gustave Moynier. Su origen está ligado a la batalla de Solferino, donde Dunant fue testigo de la falta de asistencia a los heridos y decidió actuar para remediar esa situación.
Con el tiempo, la Cruz Roja se expandió a más de 190 países, convirtiéndose en una red humanitaria internacional que brinda ayuda a personas afectadas por conflictos armados, desastres naturales y crisis sanitarias. Su labor está guiada por siete principios fundamentales.
Los principios fundamentales de la organización
- Humanidad: buscar aliviar el sufrimiento humano sin discriminación.
- Imparcialidad: atender a todas las personas según sus necesidades, sin distinción de raza, nacionalidad o creencias.
- Neutralidad: abstenerse de tomar partido en conflictos políticos, raciales, religiosos o ideológicos.
- Independencia: actuar de manera autónoma de los gobiernos y otras organizaciones.
- Voluntariado: basar su labor en la participación voluntaria y desinteresada.
- Unidad: mantener una única Sociedad Nacional de Cruz Roja por país.
- Universalidad: colaborar en red entre todas las Sociedades Nacionales para ayudar en cualquier lugar.
Su labor en el mundo
La Cruz Roja desarrolla múltiples tareas, entre ellas:
- Asistencia humanitaria en conflictos armados, respetando el derecho internacional humanitario.
- Respuesta ante catástrofes naturales, brindando refugio, alimentos y atención médica.
- Promoción de la salud, campañas de vacunación y educación sanitaria.
- Reunificación de familias separadas por guerras o desastres.
- Formación en primeros auxilios, socorrismo y preparación comunitaria para emergencias.
10 de Junio: Aniversario de la Cruz Roja Argentina
En medio de la guerra civil conocida como la “Revolución de 1874”, un grupo de distinguidos caballeros, entre ellos los médicos Guillermo Rawson y Toribio Ayerza, se preocupó por las víctimas del conflicto y comenzó a organizar la Cruz Roja Argentina. Inspirados en las bases de la institución fundada en Ginebra en 1864, formalizaron su creación el 10 de junio de 1880.
Durante aquella contienda, los voluntarios de la naciente entidad brindaron ayuda humanitaria a ambas facciones. Aportaron médicos, botiquines, hospitales de campaña y servicios de asistencia en los campos de batalla. Muchos de sus miembros perdieron la vida mientras socorrían a los heridos.
La revista Caras y Caretas, en 1904, reconoció: “El crédito de ésta se cimentó hondamente en el pueblo, y la Cruz Roja fue pronto una verdadera fuerza social, viéndose forzado el gobierno a reconocerla en su carácter de institución eminentemente humanitaria y desligada de todo vínculo partidista, haciéndolo saber así al ejército en una orden general que lleva la fecha de junio de 1880”.
Tras el conflicto, la Cruz Roja Argentina se incorporó plenamente a la vida nacional. Pueblo y gobierno le brindaron recursos y apoyo para hacer más eficaz su auxilio. Su labor se expandió incluso a países vecinos como Uruguay, Chile y Brasil.
Además de asistir en guerras, la Cruz Roja Argentina intervino en situaciones de emergencia como las inundaciones de Córdoba (1891) y Mendoza (1893). También combatió la epidemia variolosa en Buenos Aires (1901) mediante campañas de vacunación y asistencia gratuita.

