Según el IERAL de la Fundación Mediterránea, altos impuestos internos y protección comercial explican gran parte de los altos precios.

Bienes durables y alimentos, hasta 91 % más caros que en otros países
Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea confirmó que Argentina mantiene precios más elevados que Brasil y Chile en casi todas las comparaciones de productos y servicios. El análisis abarcó diez países y una decena de productos representativos en cada categoría.
En alimentos y bebidas para consumo final, los precios argentinos resultaron más altos en el 48 % de los casos. Frente a Brasil, todos los bienes relevados son más caros. En comparación con Chile y México, un 60 % de los productos cuesta más en Argentina, cifra que se eleva al 80 % respecto a Polonia y China.

En el caso de los bienes durables, el panorama es aún más contundente: los precios argentinos son más caros en el 91 % de los productos. Autos, electrodomésticos, ropa, calzado, bicicletas y electrónicos figuran entre los más afectados. El informe atribuye esta diferencia a la combinación de alta protección comercial y elevados impuestos internos, como el IVA, Ingresos Brutos, impuestos internos selectivos y el gravamen a los débitos y créditos bancarios.
El estudio identificó cuatro productos en los que Argentina tiene los precios más altos entre todos los países comparados: televisores, freidoras, vestidos y zapatillas. A pesar de tratarse de bienes transables que deberían tener precios similares en el mercado global, las políticas fiscales y comerciales aplicadas en el país provocan fuertes distorsiones.

En servicios también se paga más que en Brasil y México
En el caso de los servicios, Argentina también presenta precios por encima de la media regional. El informe señala que los costos son más altos que en Brasil en el 80 % de los casos, un 50 % respecto de México y un 40 % frente a Chile.
Los rubros donde se detectaron precios relativamente altos son comidas fuera del hogar y planes de telefonía móvil. En cambio, algunos servicios se mantienen baratos en términos comparativos, como las expensas, las cuotas de preescolar, el abono al gimnasio y el transporte urbano, debido a la vigencia de subsidios estatales.

Desde el IERAL explicaron que los resultados se ajustan a las predicciones teóricas: en países desarrollados, los servicios no transables tienden a ser más caros, mientras que en economías emergentes deberían ser más accesibles. Sin embargo, Argentina aparece como un caso atípico, con precios altos incluso en sectores que deberían estar más alineados con su nivel de ingreso.
El estudio concluye que el país se ubica en una posición intermedia a nivel global, pero con precios domésticos que no reflejan sus ventajas en sectores como el agroalimentario, debido al peso de las regulaciones, los impuestos y la estructura de costos internos.

