Se complica la situación procesal de Marisel Solís, acusada por el crimen de su pareja Marcel González. Las muestras tomadas al cuerpo del joven uruguayo, hallado apuñalado en junio pasado en San Pedro, reveló que no había consumido hongos alucinógenos como aseguró la mujer. Está imputada por “homicidio calificado por el vínculo” luego de comprobarse que las heridas mortales no habían sido auto provocadas

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
Marcel Xavier González Jorge, de 33 años y nacionalidad uruguaya, fue hallado muerto el pasado 10 de junio en la finca “Sonho Verde” en la localidad de Pueblo Doyle. El cuerpo del hombre estaba en una habitación en medio de un baño de sangre y presentaba varios cortes. Marisel “Pili” Solís, pareja de la víctima y propietaria del lugar, había manifestado ante la justicia que ambos habían consumido hongos alucinógenos y que no recordaba nada de los momentos previos a la muerte. Pero los resultados de las pericias toxicológicas realizadas en La Plata a muestras tomadas del cuerpo de la víctima y de la imputada desmintieron esta versión ya que no revelaron presencia de alucinógenos en el caso de Marcel Gonzalez y en el de Solís solamente encontraron restos de psicoactivo cannabinoide.
La mujer había sostenido que luego de la ingesta ella salió sola a caminar por el campo, que su novio estaba en la piscina con un alto grado de intoxicación y que cuando regresó lo encontró muerto, en medio de un baño de sangre, con cortes en el cuerpo que él mismo se habría provocado.
Las primeras actuaciones de la justicia parecían confirmar la hipótesis del suicidio hasta que la familia de la víctima que viajó desde el vecino país insistió para profundizar la investigación. Finalmente los peritos, entre ellos el médico forense Manuel Caro, concluyeron que las heridas no fueron autoprovocadas. A partir de allí, y descartada la primera teoría fiscal, el Juez de Garantías Ricardo Prati desestimó un pedido de prisión domiciliaria y ordenó la detención de Marisel Solís quien permanece alojada en el anexo femenino de la UP3.
La mujer de 47 años está imputada por el homicidio agravado por el vínculo de su pareja, un delito que prevé una pena de prisión perpetua.
La acusación
Marcel Xavier González Jorge fue hallado muerto en una finca de la ruta 191 en jurisdicción de Pueblo Doyle. El cuerpo estaba en una habitación en medio de un baño de sangre y presentaba varios cortes. Marisel Solís había manifestado ante la justicia que ambos habían consumido hongos alucinógenos y que no recordaba nada de los momentos previos a la muerte. Sostuvo que luego de la ingesta, su novio estaba con un alto grado de intoxicación, que se metió en la piscina y que luego lo encontró muerto.
La policía de la localidad llegó al lugar luego de que la mujer, junto a otro hombre a quien le pidió ayuda, dieran aviso a la Patrulla Rural. La víctima estaba desnuda, boca arriba en una cama, con varios cortes, en medio de un escenario sangriento. La mujer, dueña del establecimiento y oriunda de Rosario, con quien la víctima mantenía una relación sentimental, declaró que ambos habían consumido drogas alucinógenas provenientes de un hongo que crece en excrementos de vacas y ovejas. Relató que tras volver de una caminata de entre tres y cuatro horas que hizo sola por el campo en medio del “viaje” psicodélico que le produjeron los hongos encontró a su novio en ese estado.
Durante la inspección del lugar encontraron un invernáculo con plantas de marihuana, cogollos secándose en un tender y 14 bolsas con esa sustancia, además de los hongos alucinógenos. La mujer manifestó estar relacionada con la medicina natural.
Marcel Gonzales había llegado al lugar proveniente de Buenos Aires luego de que la mujer fuera a buscarlo. Se habrían conocido en Colonia, Uruguay, en enero de 2024 en un encuentro de “ayahuasqueros” que es un ritual de consumo de ayahuasca.
La familia del joven que reside en Uruguay y en Estados Unidos no había sido informada de su muerte manifestaron que se enteraron de los hechos tras un pedido de paradero. Se presentaron como particulares damnificados y a través de su representante la abogada Sofía Sanjurjo impulsaron la investigación.

