Por primera vez en tres décadas, el Ministerio Público Fiscal avanza con una solicitud formal para destrabar el juicio por el atentado a la AMIA.

La Unidad Fiscal AMIA, liderada por el fiscal Sebastián Basso, solicitó este lunes al juez federal Daniel Rafecas la aplicación del juicio en ausencia para diez acusados de haber participado en la planificación del atentado a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en 1994 y que dejó un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos.
Se trata de un pedido inédito que busca reactivar un proceso judicial paralizado durante años. La solicitud se basa en la ley sancionada en febrero de 2025, que habilita los juicios en ausencia para delitos graves, como crímenes de lesa humanidad y actos de terrorismo, en casos donde los imputados eluden la justicia.
Los acusados —todos con órdenes de captura internacional vigentes— son Alí Fallahijan, Alí Akbar Velayati, Mohsen Rezai, Ahmad Vahidi, Hadi Soleimanpour, Mohsen Rabbani, Ahmad Reza Asghari, Salman Raouf Salman, Abdallah Salman y Hussein Mounir Mouzannar. La mayoría de ellos son de nacionalidad iraní y han sido señalados en reiteradas oportunidades por su presunta participación en la autoría intelectual del ataque.
La figura del juicio en ausencia permitiría continuar el proceso sin necesidad de que los imputados estén presentes físicamente en el país, un recurso que cobra especial relevancia en causas como esta, donde el tiempo ha jugado en contra de la verdad y la justicia.
Tanto la AMIA como la DAIA, dos de las principales instituciones de la comunidad judía argentina, respaldaron la aplicación de esta herramienta legal, al considerar que representa un avance concreto frente a décadas de impunidad.
La decisión ahora está en manos del juez Rafecas, quien deberá evaluar si da curso al pedido. De ser aceptado, se abriría una nueva etapa en la causa AMIA, con un juicio que podría realizarse por primera vez contra los responsables ausentes de uno de los atentados más trágicos de la historia argentina.

