El rionegrino fue hallado responsable del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género y criminis causa.

La Justicia de Córdoba dictó este miércoles prisión perpetua para Néstor Aguilar Soto por el crimen de Catalina Gutiérrez. La sentencia fue anunciada en el Juzgado N° 11 de Tribunales II, luego de un juicio que se reanudó el pasado 13 de marzo y culminó pasadas las 17 horas con el veredicto del jurado popular.
El juicio concluyó con la presentación de alegatos, la última palabra del acusado y la resolución del tribunal. Desde la mañana, el fiscal Marcelo Sicardi había solicitado la pena máxima para Soto, bajo la acusación de lesiones leves calificadas por violencia de género y homicidio en contexto de femicidio. Durante su alegato, Sicardi desestimó la versión del acusado y lo calificó como un “mentiroso”.
Soto intentó desvincularse del agravante por violencia de género al declarar, en la jornada previa, que no era un femicida sino un homicida. Además, pidió perdón a la familia de la víctima.
Dolor e indignación de la familia de Catalina
Marcelo Gutiérrez, padre de Catalina, manifestó su profundo rechazo al testimonio del acusado. “Me dio asco, impotencia y bronca”, expresó al referirse a su declaración. También criticó el relato de un testigo y aseguró que Soto es un “psicópata, traidor y cínico”.
Además, Gutiérrez reveló que, tras cometer el crimen, el acusado intentó ocultarlo y continuó con su vida como si nada hubiera sucedido. “Mientras acababa de asesinar a Catalina, estaba invitando a sus amigos para salir. Vi esas conversaciones en la causa”, detalló, aludiendo a las pruebas presentadas por un detective de Homicidios.
El cierre del proceso judicial
Con el fallo del tribunal, la familia de Catalina logró la condena que reclamaban desde el inicio del proceso. “Mañana se termina todo”, había expresado Gutiérrez en la previa de la sentencia, en referencia a su pedido de prisión perpetua con agravantes de violencia de género y alevosía.

