El podólogo acusado de matar a su esposo reconoció que le cambió el suero por solución fisiológica

Guillermo Berjeli está siendo juzgado en un tribunal de CABA. Lo acusan de haber matado a su pareja, Roberto Guzmán Jaque, que estaba internado en un sanatorio porteño. Podría ser condenado a perpetua.

Guillermo Berjeli está siendo procesado en un tribunal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la muerte de su pareja, Roberto Guzmán Jaque, quien se encontraba internado en un sanatorio porteño. La acusación sugiere que Berjeli mató a Guzmán Jaque, y podría enfrentar una pena de prisión perpetua.

El juicio contra Guillermo Germán Berjeli, podólogo de 47 años, comenzó esta semana en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº5 de Buenos Aires. Berjeli está acusado de asesinar a su esposo durante su internación en el Sanatorio Anchorena, en el barrio de Recoleta. El acusado admitió haber manipulado los sueros administrados a su pareja, pero negó haber tenido la intención de matarlo. Sin embargo, las pruebas presentadas por la fiscalía sugieren que el crimen fue premeditado.

Los hechos se remontan a 2020, cuando Guzmán Jaque, originario de Chile, sufrió una descompensación que lo llevó a ser ingresado en el sanatorio. Su salud empeoró rápidamente, y el personal médico comenzó a sospechar que los sueros administrados a la víctima habían sido alterados. La situación dio un giro cuando una enfermera se dio cuenta de que el suero que ella había colocado había sido reemplazado. Al alertar a las autoridades, la jefa de la unidad de terapia intensiva solicitó los videos de la sala donde estaba Guzmán Jaque, los cuales fueron entregados tras su muerte. En las imágenes se observa que Berjeli manipuló o sustituyó los sueros de su esposo en trece ocasiones durante un período de diez días, usando bolsas que traía en una mochila.

Esto llevó a la denuncia y a la investigación a cargo del juez Diego Javier Slupski y del fiscal Pablo Recchini. Cinco años después, Berjeli comenzó a ser juzgado.

La declaración

En su declaración, Berjeli insistió en su inocencia, afirmando que “no se me ocurriría matar a nadie, ni siquiera a un animal”. Explicó que manipuló los sueros con una solución fisiológica que, según él, había sido “bendecida por un cura”. Este relato sorprendió a los jueces, especialmente al fiscal Juan Manuel Fernández Buzzi, quien dudó de la veracidad de su versión. Berjeli agregó que la solución que utilizó era “para limpiar lentes de contacto” y que no contenía componentes dañinos. También mencionó que su esposo, aunque nunca lo reconoció públicamente, consumía grandes cantidades de alcohol y drogas, lo que podría haber influido en su estado de salud. Sin embargo, tanto los familiares de Guzmán Jaque como el personal médico que lo atendió refutaron estas declaraciones.

Un aspecto clave en el caso fue la decisión de cremar el cuerpo de Guzmán Jaque a las 48 horas de su muerte, sin que se realizara una autopsia. Esta acción generó sospechas entre los familiares de la víctima, quienes aseguran no haber sido consultados al respecto. En una de las audiencias, el hermano de Guzmán Jaque, quien había viajado desde Chile tras el fallecimiento, expresó su desconcierto: “Mi mamá no decidió nada respecto al velatorio ni a la cremación”.

En cuanto a las pruebas, la fiscalía sostiene que Berjeli manipuló los sueros de su esposo al menos trece veces en diez días, reemplazándolos por líquidos que él mismo traía en su mochila. Las cámaras de seguridad del sanatorio registraron estas acciones, y fue una enfermera quien alertó a las autoridades. Los médicos confirmaron que los síntomas que presentó Guzmán Jaque eran compatibles con una intoxicación por metanol o etilenglicol, sustancias que se encuentran en productos como solventes, anticongelantes y cosméticos.

Los sueros

La jefa de la unidad de terapia intensiva del sanatorio relató cómo comenzó a sospechar de la manipulación de los sueros, afirmando: “Lo que veía no me cerraba. Los síntomas del paciente no coincidían con lo que pensábamos, y cuando revisamos las cámaras, confirmamos que los sueros eran manipulados por Berjeli”. La médica explicó que Guzmán Jaque llegó con un cuadro de “acidosis metabólica severa, trastornos del habla, inestabilidad en la marcha y la postura, e insuficiencia renal aguda”.

Un posible móvil económico también está siendo investigado. Después de la muerte de Guzmán Jaque, Berjeli cobró el seguro de vida de su esposo, lo que generó sospechas sobre sus motivos. Aunque Berjeli defendió su acción, explicando que la madre de la víctima no tenía cuenta bancaria en el país y que el dinero fue transferido a ella, la familia de Guzmán Jaque desconfía de su versión. El hermano de la víctima recordó un comportamiento extraño de Berjeli: “Recuerdo que estaba más preocupado por los bienes de su hermano en Chile que por la muerte en sí”. En una conversación posterior al funeral, Berjeli aparentemente mostró más interés en la propiedad que en el dolor por la muerte de su esposo.

El juicio continúa en Buenos Aires, y se esperan más testimonios en los próximos días. Aunque Berjeli se declara inocente, las pruebas y testimonios presentados refuerzan la acusación de homicidio cuádruplemente agravado, lo que podría llevar al acusado a ser condenado a prisión perpetua.

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