El doomscrolling es el hábito compulsivo de consumir noticias negativas de manera ininterrumpida, lo que puede generar ansiedad, estrés y afectar el bienestar emocional. Los especialistas advierten sobre sus consecuencias y recomiendan establecer límites en el consumo de información para evitar el impacto en la salud mental.

En la era digital, donde la información fluye de manera constante, el doomscrolling se ha convertido en un fenómeno cada vez más frecuente. Se trata del hábito compulsivo de consumir noticias negativas de manera ininterrumpida, una conducta que puede generar ansiedad, estrés y afectar el bienestar emocional.
El término, derivado del inglés doom (desgracia) y scrolling (desplazarse por la pantalla), describe el comportamiento de las personas que, a pesar de sentir angustia por el contenido que consumen, continúan navegando sin detenerse. Esto ocurre especialmente en redes sociales y portales de noticias, donde la sobreexposición a temas como crisis económicas, conflictos bélicos o desastres naturales puede generar una sensación de desesperanza y descontrol.
Los especialistas advierten que el doomscrolling puede alterar el estado de ánimo y el sueño, además de aumentar los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Quienes lo padecen suelen experimentar fatiga emocional y dificultad para desconectarse del flujo informativo, lo que puede derivar en problemas de salud mental como ansiedad o depresión.
Para contrarrestar este fenómeno, los expertos recomiendan establecer límites en el consumo de noticias, evitar revisar el celular antes de dormir, diversificar las fuentes de información y equilibrar el contenido con lecturas más optimistas o enriquecedoras. También es clave realizar actividades que favorezcan el bienestar, como el ejercicio físico, la meditación o el contacto con la naturaleza.
En un mundo hiperconectado, la clave está en el equilibrio: mantenerse informado sin que la avalancha de noticias negativas termine afectando la calidad de vida.

