Novak Djokovic venció al español Carlos Alcaraz en un duelo de alta intensidad y avanzó a las semifinales del Open de Australia. El serbio se enfrentará al alemán Alexander Zverev en la próxima ronda.

Novak Djokovic venció a Carlos Alcaraz en un duelo épico (4-6, 6-4, 6-3, 6-4) en el Open de Australia. Con esta victoria, el serbio, de 37 años, avanza a su duodécima semifinal en Melbourne Park y mantiene vivo el sueño de conquistar su 25° Grand Slam. El partido fue un espectáculo de resistencia física y mental que se extendió por tres horas y 37 minutos.
A pesar de perder el primer set, Djokovic utilizó su experiencia para revertir la situación, apoyado en su sólido servicio y un revés demoledor. La Rod Laver Arena fue testigo de una de las mejores versiones del diez veces campeón del torneo. Por su parte, Alcaraz, actual número tres del mundo, dejó todo en la pista, pero no logró superar la consistencia del serbio.
El próximo desafío: Zverev en semifinales
El viernes, Djokovic se enfrentará al alemán Alexander Zverev, número dos del mundo, en una semifinal que promete ser otra batalla memorable. Zverev llega tras vencer al estadounidense Tommy Paul, consolidándose como uno de los principales contendientes al título.
Carlos Alcaraz, con 21 años y tres Grand Slams en su haber, continuará persiguiendo su sueño de completar el pleno en Melbourne Park. A pesar de los ajustes realizados durante el partido, incluyendo cambios en su técnica de saque y configuración de la raqueta, el murciano no pudo quebrar el muro que representó Djokovic.

Detalles que marcan la diferencia
Djokovic destacó en los puntos clave del partido, mostrando su maestría en momentos decisivos. Incluso cuando parecía dudar de su físico en el segundo set, el serbio encontró una segunda marcha para igualar el marcador y tomar el control del juego.
Aunque Alcaraz luchó con valentía, llegando a salvar bolas de break y alargando intercambios hasta 33 golpes, la experiencia y frialdad de Djokovic resultaron determinantes. A la una de la madrugada (hora en Australia), el duelo concluyó con ambos jugadores exhaustos, pero con el serbio celebrando otra hazaña en su carrera.

