El múltiple campeón argentino se reunió con Ricardo Juncos y Brad Hollinger, pero no hay novedades. El silencio tras bajarlo a Agustín de Road America plantea un panorama incierto.

Pasaron cuatro días desde que el equipo Juncos Hollinger Racing anunció que Agustín Canapino no iba a correr en Road America, en la séptima fecha de la IndyCar. En su comunicado, la escudería con sede en Indianápolis explicó sus motivos, pero algunos temas no quedaron claros, como por qué hacerlo ir al piloto al circuito y decirle que no iba a participar una hora antes de la primera práctica. El silencio cada vez más prolongado no hace más que aumentar las dudas.
Mientras más tiempo pasa la incertidumbre es mayor. Entre los interrogantes está el por qué lo hicieron ir a Canapino al autódromo ubicado en Elkhart Lake, Wisconsin. Agustín hasta llegó a firmar autógrafos con una cara de pocos amigos, como sabiendo que algo malo iba a pasar. La bronca del múltiple campeón argentino quedó clara y junto con su pareja, Josefina Di Palma, regresaron a la casa donde viven en Indianápolis.
La excusa del team fue que Agustín no corra para resguardarlo ante la carga emocional desatada en la semana en las redes sociales por los cruces de los fanáticos a favor del argentino en contra de Theo Pourchaire, quien lo tocó en la fecha anterior disputada en el trazado urbano de Detroit.
Sin embargo, entre tantos puntos a favor que tiene Agustín está su factor mental. Le tocó definir y ganar campeonatos del TC en los cuales arrancó desde atrás, como su épica labor en la última carrera de 2017, en la avanzó en un circuito trabado y difícil para superar como el Autódromo Roberto José Mouras de La Plata y fue campeón por 0,25 puntos sobre Facundo Ardusso.
Fuente: Infobae

