Representantes de la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA), estuvieron en San Nicolás. El motivo fue para empezar a normalizar lo que atañe a la nocturnidad en nuestra ciudad, a raíz de denuncias de trabajadores del rubro. Principalmente, harán inspecciones a boliches o eventos masivos, con el fin de poder saldar la deuda que hay con los llamados patovicas. Por ejemplo, la baja remuneración por noche, la falta de capacitación, la contratación de menos personal del necesario; entre otras.

De la Redacción de El Norte
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La actividad de los boliches sigue dando de qué hablar. Es que ahora hubo varias denuncias al gremio por parte de los conocidos patovicas, quienes se encargan principalmente del control, la admisión y permanencia del lugar. Sueldos bajos, empleo informal, falta de capacitación y contratación mínima; son algunas de las cuestiones que buscan normalizarse.
El delegado normalizador, Miguel Tobar, y el representante gremial Alejandro Capalbo de la provincia de Buenos Aires, de la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA), estuvieron en San Nicolás. Allí, lo nombraron como representante de la zona al nicoleño Nicolás Rubiola, quien se encargará de controlar junto al gremio toda la actividad.
“Es una locura lo que sucede en nuestra ciudad y la zona. Hoy, un trabajador está cobrando $6.000 o $7.000 la noche, cuando el mínimo es de $17.000. Sin goce de sueldo, sin ART, no les dan la ropa para poder ir a los boliches a ejercer su función, no están blanqueados, no tienen aportes; es realmente triste”, manifestó Rubiola en diálogo con EL NORTE.
“La verdad que estamos agradecidos con Miguel Tobar y Alejandro Capalbo, que acudieron de inmediato cuando se enteraron de la situación. Somos más de 150 compañeros unidos acá en San Nicolás, familias que viven de esto y estamos en manos de quién sabe quién en la nocturnidad”, agregó.
Normalizar
La llegada del gremio ya despertó las alarmas del sector. La reunión que mantuvieron el pasado viernes, significó una alegría muy grande para los trabajadores que se encontraban presentes. Así lo manifestaron a este medio una vez culminado el encuentro entre los representantes del sindicato de la provincia de Buenos Aires y los asistentes locales.
“Normalizar es, por ejemplo, regularizar todo lo que atañe a los trabajadores. Eso es lo que vamos a hacer en San Nicolás. Las empresas o boliches tienen que estar registrados al igual que los patovicas contratados, tienen que tener capacitación y una habilitación correspondiente. Lamentablemente no pasa nada de eso”, afirmó Capalbo.
“Nosotros venimos a hacernos cargos, como dijo Miguel cuando asumió, de que podamos defender al trabajador y darles lo que se merecen por su labor. San Nicolás y la región van a estar controladas debidamente”, agregó de inmediato el representante gremial de toda la provincia.
Ahora bien, con el nicoleño asumiendo sus funciones, comenzarán las actividades de regularización para los empleados de la nocturnidad. Capalbo explicó que “habrá inspecciones en el Ministerio de Trabajo para saber si los empleados están registrados o de manera informal; también ver las habilitaciones y los registros correspondientes. Ver si los boliches cumplen con los convenios, por ejemplo, debe haber un trabajador de la nocturnidad cada 80 clientes. Por lo general eso no pasa y se le carga de trabajo a los compañeros”.
Por otro lado, Miguel Tobar aseveró que “los compañeros delegados van a ir a los eventos nocturnos a aplicar todo esto que contó Alejandro. Como está el país, a la gente hay que tenerla bien, al compañero hay que cuidarlo. Nosotros venimos por eso, no queremos que le vaya mal a nadie, al contrario, si al boliche le va bien, le va bien a nuestra gente, pero que sea todo dentro de la ley”.
Las quejas
Como marcamos anteriormente, esto surge a raíz de las reiteradas quejas que cientos de patovicas elevaron al gremio. “Tenemos un grupo de WhatsApp donde vamos viendo la cantidad de hechos aberrantes que suceden en los boliches o mismo en los eventos masivos. Hay compañeros que los obligan a levantar y limpiar mesas, limpiar baños; cuando su trabajo es únicamente control, admisión y permanencia del público”, enfatizó Rubiola.
“Sabemos que hay patovicas que lo hacen porque lo necesitan, sabemos que otros no se quejan tanto porque lo hacen como un ingreso extra, pero ninguno se merece estar en esas condiciones. Los bolicheros hacen fortunas, una entrada cuesta $3.000, un vaso de fernet $5.000, un vino espumante $25.000. Entonces, ¿por qué no se le paga como corresponde al trabajador de la nocturnidad?
Para cerrar, Miguel Tobar destacó que “no queremos nada raro. Este gremio quiere que un patovica, como se los suele llamar, tenga aportes, una obra social para que puedan atenderse su familia, que se les entregue la ropa, se les pague como corresponde. Lo que se considera normal en cualquier sociedad”.
“Y a los empresarios o dueños de boliches, les pedimos que denuncien cualquier irregularidad. En otra región nos pasó que llamamos al dueño de un boliche, le informamos que lo íbamos a denunciar al Ministerio, y su respuesta fue que nos daba plata. No queremos dinero, queremos condiciones dignas para los trabajadores de la nocturnidad”, concluyó Tobar.

