El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria detectó infracciones como falta de rótulo en la mercadería, de habilitación del transporte, de Documento de Tránsito Vegetal (DTV) y electrónico (DT-e) y de Libreta Sanitaria Equina, además de test de anemia infecciosa equina vencido, habilitaciones de transporte vencidas y credenciales apócrifas.

Durante los primeros ocho meses del año, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en su jurisdicción del Centro Regional Buenos Aires Norte, realizó un total de 106 operativos, en distintas rutas nacionales y provinciales, donde inspeccionó un total de 1577 transportes con sustancias alimenticias, animales en pie y productos y subproductos de origen vegetal y animal.
Las inspecciones se llevaron a cabo en transportes que trasladaban distintos tipos de mercaderías, como ser: animales en pie (aves, bovinos, equinos, cerdos, caprinos), plantas cítricas, ornamentales y tropicales, además de algodón, pimientos, papas, batatas, pollos parrilleros, menudencias vacunas, medias reses porcinas y vacunas, entre otras.
En estos procedimientos se labraron 43 actas de constatación, al detectarse infracciones como falta de rótulo en la mercadería, de habilitación del transporte, de Documento de Tránsito Vegetal (DTV) y electrónico (DT-e) y de Libreta Sanitaria Equina, además de test de anemia infecciosa equina vencido, habilitaciones de transporte vencidas y credenciales apócrifas.
Los controles contaron con el apoyo de Gendarmería Nacional, Policía de Seguridad Vial y del Comando de Patrulla Rural local y se efectuaron en jurisdicción de las localidades de Luján, San Pedro, Zárate, Baradero, Alsina, San Nicolás y Ramallo.
Ante inconsistencias detectadas -en las propiedades organolépticas del producto y la documentación respaldatoria habilitante de la mercadería transportada-, el personal del Centro Regional Buenos Aires Norte del Senasa, bajo la conducción de Juan Piluso y José Tirelli, decomisó la mercadería para preservar la salud de los consumidores, además del estatus sanitario de la provincia de Buenos Aires, según el Decreto 4238/68 del Poder Ejecutivo Nacional y el Código Alimentario Argentino.
Con este tipo de acciones de control preventivo, el Senasa busca concientizar a cada uno de los actores que integran la cadena de producción con el objetivo primordial de resguardar la sanidad animal y vegetal y la inocuidad de los productos alimenticios que llegan al consumidor argentino y de todas partes del mundo.

