Si bien la influencia de los estereotipos de belleza se ha visto disminuida gracias a la difusión de los ‘cuerpos reales’, actualmente constituye un tema que continúa repercutiendo en la autopercepción. Así nicoleños y nicoleñas deciden realizarse algún retoque mediante intervenciones quirúrgicas plásticas.

De la redacción de EL NORTE
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Si hubo un espacio donde la práctica de la medicina relacionada con las cirugías estéticas se volvió especialmente conocida en Argentina, fue en el ámbito de los espectáculos televisivos. Allí –durante muchos años– gran cantidad de celebridades de entonces mostraban sus cambios y les agradecían a sus médicos por su trabajo.
Sin embargo, del otro lado de la vereda también estuvieron aquellos casos que adquirieron relevancia por sus insalubres resultados. El ejemplo más recordado es el de la modelo mediática Silvina Luna, quien padece hasta el día de hoy las consecuencias de una mala praxis, al mismo tiempo que hizo una autocrítica de su mirada del pasado en relación con el ‘deber ser’ social impuesto.
Por esto, los especialistas de la salud advierten sobre la importancia, en primer lugar, de asistir a profesionales médicos habilitados y especializados para llevar adelante estas prácticas sobre el cuerpo; y por otro lado, de informarse tanto acerca de la etapa previa a la operación deseada, como el después en cuanto al posoperatorio y los efectos que estos pueden generar.
Preferencias
Aunque por muchos años la predominancia de cirugías estéticas estuvo vinculada de manera más frecuente a las mujeres con las operaciones mamarias, hoy en día otro tipo de intervenciones le han ganado terreno. Si bien existen diferencias de acuerdo a los distintos grupos etarios, a modo general se puede advertir que las mujeres optan por procedimientos corporales como la abdominoplastia (tensión del músculo abdominal y eliminación de piel flácida) y la liposucción (extracción de tejido adiposo mediante aspiración mecánica), reveló a EL NORTE el Dr. Ulises Quijano (MP 63.618), reconocido cirujano plástico de San Nicolás. Luego le siguen los procedimientos mamarios como el aumento de volumen con inclusión de prótesis, levantamiento de senos o pexia mamaria y la reducción mamaria. En tercer lugar, se ubican las intervenciones faciales como blefaroplastia (cirugía de párpados), rinoplastia, lifting. “Con un gran crecimiento en los últimos años de las cirugías de nariz. En el caso de la rinoplastia y a pesar de la difusión de la rinomodelación con ácido hialurónico, los pacientes entienden que la cirugía es un procedimiento en el cual permite modificar la estructura de la nariz de manera mucho más eficiente, y con un mejoramiento estético más agradable y natural. Además, es definitivo y permite tratar la nariz de manera integral. Es decir, corregir no solo la estética nasal, sino también los problemas funcionales respiratorios”, señaló el cirujano.

En este sentido, hace algunos años los varones que se acercaban a los centros de salud estéticos constituían un considerable número menor. Sin embargo, Quijano asegura que actualmente muchos prejuicios se han vencido acrecentando notoriamente el número de intervenciones estéticas realizadas en ellos. “Dentro de los procedimientos habituales se encuentran la ginecomastia, donde se trata el desarrollo excesivo de una o ambas glándulas mamarias. Luego en puesto número dos podríamos citar la liposucción. Y por último, procedimientos faciales como la rinoplastia, bleparoplastia y otoplastia (cirugía de orejas)”, indicó.
Las intervenciones corporales más elegidas por las mujeres son la abdominoplastia (tensión del músculo abdominal y eliminación de piel flácida), liposucción (extracción de tejido adiposo mediante aspiración mecánica), procedimientos mamarios, blefaroplastia (cirugía de párpados), rinoplastia y lifting.
Estereotipos
Hoy en día los seres humanos hemos extendido nuestra esperanza de vida, adecuando nuestra alimentación y mejorado el estado físico mediante el ejercicio rutinario. Por lo que muchas veces la cirugía plástica estética, aparece como un plus. “Muchas personas se sienten jóvenes independientemente de su edad, y necesitan de ciertos procedimientos para que su rostro o cuerpo condiga con su sensación de plenitud”, analizó el especialista.
Si bien actualmente la influencia de los estereotipos de belleza se ha visto disminuida gracias a la difusión de los ‘cuerpos reales’, representa un tema que continúa repercutiendo en la autopercepción. Al respecto, la psicóloga Patricia Moreno (MP. 15.212) comentó: “Sin lugar a duda los estereotipos influyen. Desde el ejercicio de la salud mental, se busca el mejoramiento de la autoestima, una seguridad personal que se ve afectada por el aspecto físico. Mejorar ‘eso’ que no gusta, que genera complejos y sensaciones de malestar. Es muy importante buscar el bienestar psicológico y emocional. Y además, estar atentos a la distorsión entre la “imagen” y “esquema corporal” que están muy presentes en ciertas patologías psíquicas como anorexia, bulimia, trastorno dismórfico corporal. Es importante una valoración diagnóstica previa y, posteriormente, trabajar en el proceso de adaptación de la nueva imagen”.
Los varones suelen optar por la ginecomastia (se trata el desarrollo excesivo de una o ambas glándulas mamarias), liposucción y procedimientos faciales como la rinoplastia, bleparoplastia y otoplastia (cirugía de orejas).
No obstante, en sintonía, el Dr. Ulises Quijano aseveró: “Vivimos en una sociedad donde –realizando una comparación con los varones– la apariencia de las mujeres se juzga en mayor medida. Por ello, justamente, son más habituales los procedimientos estéticos en mujeres. “Muchas veces en las redes sociales, debido a la hiperconectividad y exposición, nos bombardean con imágenes de perfección que solo ayudan a provocar más ansiedad en las personas. Eso a veces es utilizado por profesionales de dudosa moral, llevando a los excesos que podemos ver habitualmente en los medios”, indicó el cirujano plástico y remarcó: “Afortunadamente esta tendencia de a poco está cambiando”.
Indicaciones médicas
Teniendo en cuenta que el médico cirujano plástico citado posee una larga trayectoria en el ámbito de la salud, reveló que durante sus diez años de labor en un hospital público, la gran mayoría de los pacientes que atendía eran cuestiones vinculadas a la salud. Esto hace referencia a la arista reconstructiva de la cirugía plástica. “Me encargaba de realizar las cirugías en pacientes fisurados como labio leporino o paladar hendido”, recordó.

Sin embargo, actualmente se dedica principalmente a la rinoplastia y comentó que, a nivel local, recibe gran cantidad de consultas. “En mi consultorio privado suelo tener más consultas para mejorar la estética. Pero como lo que más realizo son cirugías de nariz, siempre en todo momento contemplamos la parte funcional. De hecho, trabajo con mi hermano que es otorrinolaringólogo. Por lo tanto, en nuestro caso estética y salud van entrelazadas”, aseveró.
Tomando entonces de ejemplo a la rinoplastia, el especialista explicó que es una cirugía muy segura donde se toman todas las precauciones para evitar riesgos y, además, el posoperatorio es más que llevadero. No genera dolor y el paciente puede deambular desde el primer día. “Se coloca una férula especial, que se retira a los siete días, al igual que los puntos de sutura. El paciente luego de una semana ya puede reincorporarse a su trabajo”, comentó. Aunque por supuesto con ciertos cuidados, en el caso de utilizar anteojos, se recomienda evitar su uso por un mes recurriendo a otras alternativas como lentes de contacto. Asimismo, postergar las exigencias físicas por un tiempo aproximado.
“Muchas veces en las redes sociales, debido a la hiperconectividad y exposición, nos bombardean con imágenes de perfección que solo ayudan a provocar más ansiedad en las personas”.
DR. ULISES QUIJANO
En relación con los materiales que son utilizados sobre el cuerpo, Quijano reveló que por su parte utiliza ácido hialurónico y toxina botulínica para procedimientos estéticos miniinvasivos. En las cirugías de nariz, hilos de suturas reabsorbibles como el Vicryl, y PDS, que significa Polidioxanona. Y por último, suturas no reabsorbibles como lo es el Prolene.
Costos
Consultado sobre los montos que actualmente tienen este tipo de intervenciones quirúrgicas, Quijano manifestó que varían. Si bien existen precios estándar, dependen mucho del tipo de procedimiento, por ejemplo en el caso de que el paciente presente una cirugía previa. En este sentido, una rinoplastia secundaria suele tener un valor superior a una primera cirugía de nariz. También pueden depender en cuanto a la formación y experiencia del cirujano, y sobre todo, de sus resultados estéticos.
Cirugías en menores

Sobre la posibilidad de llevar a cabo cirugías plásticas en menores de edad, el especialista de la salud comentó acerca del primordial requisito de autorización por parte de los padres o tutores legales. “En cuanto a pacientes menores, en el caso de la cirugía de nariz, hay mucho disenso entre los profesionales. Solemos utilizar como medida el desarrollo facial. En mujeres después de los 15 años, el desarrollo maxilofacial está casi completo, por lo que se puede realizar perfectamente una rinoplastia. En cambio, en los varones solemos esperar hasta los 18 años por una posible extensión de su desarrollo puberal”, concluyó.

