Una joven de 32 años denunció en sede de la DDI que sujetos por ahora ignorados, hackearon su perfil de Instagram y suplantando su identidad ofertaron dólares para la venta a través de la plataforma.

Por medio del ardid engañoso los delincuentes lograron estafar a dos de sus contactos uno de ellos hizo una transferencia por 123.200 pesos a una cuenta que creyó era la de su amiga y la otra llegó a depositar 170.000 pesos a cambio también de los dólares que nunca llegaron a estar en poder de las personas estafadas.
Al reclamarles a la mujer la entrega, los tres cayeron en cuenta de que habían sido víctimas de los delitos de suplantación de identidad y de estafa respectivamente. Interviene UFI Nº 6.

