El segundo hijo del astro argentino demostró que heredó algo del talento de su padre y dejó a varios en el camino.

Los hijos de los jugadores de la Scaloneta saltaron al terreno donde minutos antes sus padres vencían en los penales a Francia. Una de las primeras imágenes que se viralizaron en las redes sociales fue la de los chicos corriendo e improvisando un partido de fútbol con una botella de plástico.
Pero hubo otra imagen que dejó a la hinchada albiceleste con la boca abierta. Mateo Messi, vestido con la camiseta violeta número 10 de la Argentina, hizo una jugada con el sello de su padre. Uno de los herederos de La Pulga, con 7 años, se sacó de encima al hijo del Papu Gómez con una fantástica gambeta. La secuencia terminó con un quite sobrio de su hermano Thiago, quien cortó con tanta dulzura.

