El exjugador de tenis repasó todo lo que trabajó y lo que consiguió a lo largo de su vida, y concluyó que la familia que formó junto a Stephanie Demner es “lo más hermoso” que le sucedió.
El pasado lunes, Stephanie Demner dio a luz a Jazmín, su segunda hija con Guido Pella.
La niña fue esperada y desde el primer momento sus padres expresaron el cariño y las ansias por tenerla junto a ellos.
A pocas horas de haber nacido, la influencer compartió con sus seguidores imágenes de la pequeña, expresando la enorme alegría que significó la llegada de la bebé.
El extenista también optó por manifestarse a través de sus redes sociales, y en su cuenta de Instagram realizó un emotivo posteo con una reflexión. “Me agarró un poco el viejazo, parece”, señaló Guido en un principio.
Seguidamente, el exdeportista inició una reflexión sobre el paso del tiempo: “A mis 36 años, y a muy poquito de haber sido papá por segunda vez, sentí la necesidad de frenar un momento, mirar para atrás y simplemente agradecer”.
“No sé si existe Dios, si hay alguien que decide dónde nacemos, quiénes somos o qué camino nos toca recorrer. No sé cuánto de la vida es destino, cuánto es suerte y cuánto depende de nosotros. Pero de algo estoy completamente seguro: no podría estar más agradecido por la vida que me tocó vivir”, continuó.
En otor fragmento, hizo un repaso por lo que su carrera profesional y los logros que consiguió: “Tuve la suerte de dedicarme a un deporte que me permitió construir una carrera con la cual pude cumplir todos los sueños que tenía de chico, e incluso muchos otros que jamás me hubiera animado a soñar”. Pero automáticamente, los comparó con su vida personal, a la cual considera más importante: “Pero hoy, cuando miro a mi alrededor, me doy cuenta de que lo más lindo que me dio la vida no tiene nada que ver con los logros, los títulos ni los lugares a los que pude llegar”. “Tiene que ver con mi familia. Con la persona que elegí para compartir mi vida, con nuestras dos hijas y con ese amor que es tan difícil de explicar con palabras”, señaló después.
“Y quizás sea eso lo que me pasa hoy. Que después de tantos años persiguiendo sueños, de querer siempre un poquito más, de buscar nuevos desafíos, por primera vez siento que no necesito que pase nada más para sentir que lo tengo todo”, manifestó, orgulloso por la vida que se construyó. “Eso no significa que no queden sueños por cumplir, metas por alcanzar o aventuras por vivir. Ojalá sean muchísimas. Pero qué lindo es poder reconocer, en medio de todo, que este momento, tal como es, ya es mucho más de lo que alguna vez imaginé”, sostuvo luego.
“Porque a veces estamos tan ocupados pensando en lo que viene que nos olvidamos de agradecer lo que tenemos. Y hoy yo solo quiero hacer eso. Agradecer”, meditó después.
Fue ahí cuando le dio gracias “a la vida, por haber sido tan generosa conmigo. A mi familia, por acompañarme siempre. Y especialmente a ustedes, que son mi lugar en el mundo y lo más hermoso que me pasó”.
“Si pudiera volver a empezar, no pediría una vida diferente. Pediría volver a encontrarlas. Las amo con todo mi corazón”, cerró su mensaje Guido, notablemente movilizado por su presente y la familia que conformó.

