Expectativa por el dato oficial de inflación de octubre

NewsITe
Con el foco puesto en la desaceleración de precios, el mercado aguarda el dato oficial de inflación de octubre que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá el próximo jueves 12 de noviembre. Las estimaciones privadas señalan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se habría ubicado nuevamente en torno al 2%, confirmando la tendencia de leve moderación observada en los últimos meses.
Luego de un agosto en el que la inflación marcó 1,7%, el menor registro en 14 meses, septiembre mostró una aceleración que encendió señales de alerta. Sin embargo, de acuerdo con los principales relevamientos de consultoras y centros de estudios, octubre habría retomado la trayectoria descendente, aunque sin perforar con claridad el umbral del 2% mensual.
Qué anticipan las proyecciones privadas
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central, en base a proyecciones de bancos y consultoras, ubicó la inflación de octubre de 2026 en 1,8%. Además, prevé que la variación interanual alcance el 30,4% hacia fin de año, en un contexto de menor inercia inflacionaria, pero todavía lejos de los objetivos oficiales de estabilidad.
En la misma línea, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires —habitualmente tomada como anticipo del dato nacional— registró un 1,9% en octubre, levemente por encima del 1,8% de septiembre y encadenando dos meses consecutivos de suba. Este comportamiento ofrece una señal de que, pese a la desaceleración, la presión sobre determinados rubros continúa vigente.
Consultoras: entre el 1,8% y el 2,1%
Entre las estimaciones privadas, la Fundación Libertad y Progreso calculó una inflación del 1,8% para octubre. Con este resultado, la inflación acumulada en el año se ubicaría en 25,9%, mientras que la variación de los últimos doce meses rondaría el 32,7%.
La consultora Equilibra también proyectó un aumento del 1,8% en el IPC del décimo mes del año, lo que implicaría una baja de 0,1 puntos porcentuales respecto de septiembre. Según su análisis, la inflación núcleo se habría reducido al 1,6%, mientras que la subyacente avanzaría al 1,9%, reflejando tensiones diferenciadas entre rubros regulados, estacionales y libres.
Eco Go, en tanto, estimó una suba del 2,1% en los precios minoristas de octubre. Para la firma, la aceleración del índice general se explicó principalmente por el comportamiento de los precios regulados (3,1%) y los estacionales (3,7%), con particular incidencia de tarifas y productos vinculados a la estacionalidad.
Rubro alimentos y precios estacionales, en la mira
El informe de C&T Asesores Económicos calculó una inflación del 1,9% para el mes, impulsada por aumentos en productos estacionales que se ubicaron por encima del promedio. En ese marco, la inflación núcleo se habría reducido levemente al 1,8%, sugiriendo una moderación en el ritmo de los aumentos más persistentes.
Otra referencia es la de Analytica, que proyectó una inflación del 2% en octubre, apenas por encima del 1,9% registrado en septiembre. Según esta consultora, la mayor presión vino del rubro alimentos y bebidas, un componente clave para el poder adquisitivo de los salarios y para el humor social.
De acuerdo con distintos informes, los precios estacionales habrían liderado las subas por segundo mes consecutivo, con incrementos superiores al 2,5%, traccionados por verduras y otros productos frescos. Los precios regulados también mostraron avances, particularmente en transporte público, que habría subido por encima del promedio general.
Qué se juega con el dato del INDEC
El resultado que publique el INDEC será clave para confirmar si la economía consolida una fase de inflación mensual en torno al 2% o si persiste la volatilidad observada desde mitad de año, con meses de aceleración y desaceleración alternados. La meta oficial es sostener la tendencia a la baja sin que los aumentos de regulados, alimentos y productos estacionales vuelvan a motorizar nuevas presiones.
En este contexto, analistas consultados señalan que una inflación por debajo del 2% sería leída como una señal positiva para la política económica y para las negociaciones paritarias, mientras que un registro más cercano al 2,1% podría reforzar la idea de un piso difícil de quebrar en el corto plazo. Hasta que se conozca la cifra oficial, el consenso del mercado se ubica en una franja estrecha entre el 1,8% y el 2%.

