Casi 900 despidos en San Nicolás y Ramallo durante los primeros siete meses de la reforma laboral

UNA NORMATIVA QUE PARECE HABER GENERADO MÁS PERJUICIO QUE BENEFICIO PARA LOS TRABAJADORES

Desde marzo, cuando entró en vigencia la nueva legislación laboral, se registraron 896 desvinculaciones en ambas ciudades. La reforma modificó las condiciones de salida de los trabajadores, pero hasta ahora no se advierte una recuperación sostenida del empleo registrado. La industria metalúrgica y el comercio aparecen entre los sectores más afectados.

De la redacción de EL NORTE
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Los primeros siete meses calendario de vigencia de la reforma laboral dejan un balance preocupante para el mercado de trabajo de San Nicolás y Ramallo. Entre marzo y septiembre de 2026, un total de 896 trabajadores fueron despedidos de sus empleos, de acuerdo con los registros de actuaciones de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo bonaerense. La cifra representa un promedio de 128 desvinculaciones mensuales y expone la persistencia de las dificultades que atraviesa el empleo en ambas ciudades.

El dato adquiere especial relevancia porque corresponde al período iniciado con la puesta en marcha de la Ley de Modernización Laboral, publicada el 6 de marzo de este año. La normativa introdujo cambios orientados a flexibilizar distintos aspectos de las relaciones laborales, entre ellos el cálculo de las indemnizaciones por despido, bajo el argumento de reducir costos y generar condiciones más favorables para la contratación de personal.

Sin embargo, el escenario que muestran las estadísticas regionales dista de reflejar una recuperación sostenida del trabajo registrado. Mientras las desvinculaciones continúan acumulándose, los indicadores nacionales disponibles muestran que el empleo asalariado privado sigue sin encontrar una tendencia firme de crecimiento.

Los registros de la delegación regional permiten reconstruir la evolución de las desvinculaciones desde la implementación de la reforma. En marzo se contabilizaron 154 despidos; en abril, 90; en mayo, 80; y en junio, 171. Durante julio fueron 92, en agosto otros 157 y en septiembre se registraron 152.

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La evolución muestra que, lejos de desaparecer, las dificultades laborales se mantuvieron durante todo el período. Incluso se observó un agravamiento en el tercer trimestre, cuando los despidos sumaron 401, un 17,6% más que los 341 registrados entre abril y junio. Frente al mismo trimestre de 2025, el incremento fue del 4,7%.

Los datos corresponden a las desvinculaciones que motivaron actuaciones del Ministerio de Trabajo provincial, por lo que no representan necesariamente la totalidad de los despidos producidos en San Nicolás y Ramallo. En consecuencia, la cantidad real de trabajadores que perdieron su empleo podría ser superior.

Mientras las desvinculaciones continúan acumulándose, los indicadores disponibles muestran que el empleo asalariado privado sigue sin encontrar una tendencia firme de crecimiento.

La actividad metalúrgica, de fuerte presencia en la estructura productiva regional, aparece entre las más comprometidas. En agosto concentró 80 de los 157 despidos registrados, mientras que en septiembre encabezó nuevamente las estadísticas con 39 casos. El comercio, la gastronomía y la construcción también figuran entre los sectores afectados.

Despedir es más barato

La nueva legislación laboral introdujo modificaciones que pueden reducir los costos asociados a las desvinculaciones. Entre ellas, reformuló la base de cálculo de la indemnización por antigüedad, al excluir determinados conceptos no mensuales y establecer criterios específicos para las remuneraciones variables.

La indemnización de un sueldo por año trabajado continúa vigente, pero los cambios en su cálculo pueden disminuir el importe que deben afrontar las empresas en determinadas situaciones. Esto modifica uno de los componentes económicos que intervienen en la decisión empresarial de reducir personal.

Paralelamente, uno de los principales argumentos utilizados para impulsar la reforma laboral fue la necesidad de generar condiciones que estimularan la incorporación de trabajadores al mercado formal. Sin embargo, los primeros indicadores posteriores a su implementación no muestran una recuperación sostenida.

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