Los mercados argentinos cerraron una semana de fuertes pérdidas, afectados por la incertidumbre internacional y las dudas de los inversores sobre la economía local. El Merval cayó 9% en dólares y las acciones energéticas sufrieron retrocesos de hasta 18%.

El indicador elaborado por JP Morgan acumuló un incremento superior a los 150 puntos, equivalente al 19%, mientras que los bonos soberanos en dólares registraron pérdidas promedio del 5%. El índice Merval, por su parte, retrocedió 8% en pesos y 9% en dólares, con doce jornadas negativas en las últimas quince ruedas.
Las acciones energéticas, entre las más golpeadas
El sector energético concentró algunas de las mayores pérdidas, impulsadas por la caída internacional del petróleo. Durante la primera semana de noviembre, el barril Brent retrocedió 16%, mientras que el crudo estadounidense WTI perdió 13%.
En ese contexto, las acciones de YPF se desplomaron 17,6% en Wall Street y las de Vista Energy cayeron 18,2%. También registraron importantes retrocesos Cresud, con una baja del 15%, y Pampa Energía y Banco Supervielle, con pérdidas cercanas al 12%.
La situación coincidió con una semana negativa en las bolsas estadounidenses, donde el Nasdaq perdió 3,7%, el S&P 500 retrocedió 2,6% y el Dow Jones también terminó en baja. Los movimientos estuvieron condicionados por el escenario político posterior a las elecciones legislativas de Estados Unidos y la volatilidad internacional.
Preocupación por la deuda y el escenario electoral
Los analistas advirtieron que las dificultades argentinas no responden exclusivamente al contexto externo. Según un informe de IEB, los mercados también reflejan un aumento del riesgo político percibido y una creciente incertidumbre de cara a las elecciones de 2027.
Otro factor de preocupación es el calendario de vencimientos de deuda. De acuerdo con GMA Capital, Argentina deberá afrontar compromisos superiores a los USD 12.000 millones durante el próximo año, entre bonos Bonares y Globales.
El dólar se mantuvo estable y el Banco Central compró divisas
A pesar de la tensión financiera, el mercado cambiario mostró movimientos moderados. El dólar oficial cerró la semana en $1.570 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue terminó en $1.555.
Por su parte, el Banco Central compró apenas USD 51 millones durante la semana, aunque sus reservas internacionales brutas aumentaron USD 1.080 millones y alcanzaron los USD 49.642 millones. En paralelo, la entidad realizó un pago de USD 880 millones al Fondo Monetario Internacional.
El comportamiento de los mercados mantiene la atención sobre la capacidad argentina para afrontar sus compromisos financieros y recuperar la confianza de los inversores, en medio de un escenario internacional inestable y un horizonte electoral que comienza a influir sobre las decisiones de inversión.

