Hegseth, cada vez más aislado en Washington tras el revés electoral

NewsITe
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, atraviesa uno de los momentos más delicados de su gestión. Tras la derrota republicana en las últimas elecciones de medio término, su figura aparece crecientemente aislada dentro de Washington y sostenida, casi en soledad, por el presidente Donald Trump, según análisis de medios norteamericanos como CNN.
La guerra contra Irán —eje de la estrategia exterior del actual gobierno republicano— se convirtió en el principal blanco del descontento del electorado. Analistas coinciden en que el conflicto erosionó el apoyo a Trump y a su gabinete, impactando directamente en la economía doméstica, con una fuerte suba de los precios de la gasolina que se sintió en los bolsillos de los estadounidenses.
En ese contexto, Hegseth publicó un video en el que defendió con vehemencia su política de defensa y, sobre todo, su alineamiento con Trump. De acuerdo con CNN, el mensaje pareció dirigido casi exclusivamente al propio presidente, a quien el funcionario presenta como víctima de una “artimaña política” ligada a los juicios políticos que enfrentó durante su primer mandato.
Tensiones internas en el Partido Republicano
La interna republicana también se intensificó. El vicepresidente J. D. Vance responsabilizó directamente a la guerra por la derrota electoral y advirtió que ese posicionamiento le costó al partido el control del Senado durante seis años. El propio círculo íntimo de Trump aparece dividido respecto del rumbo a seguir en el conflicto con Irán.
Mientras tanto, en el Capitolio se prepara otro frente de batalla para Hegseth. De acuerdo con la Agencia Noticias Argentinas, la Cámara de Representantes podría votar la próxima semana un proceso de destitución contra el secretario de Defensa. Aunque hoy no están aseguradas las mayorías de dos tercios necesarias en el Senado para removerlo, la sola discusión profundiza su debilidad política.
- Un sector republicano, crítico de Trump, ya anticipó que impulsará cargos contra Hegseth.
- Desde la oposición demócrata, voces como la de Hakeem Jeffries se preguntan abiertamente por qué el funcionario sigue en el cargo.
- En la Casa Blanca y el Pentágono, en cambio, insisten en que el apoyo al secretario de Defensa sigue siendo total.
El impacto para Trump y el futuro de la guerra con Irán
La eventual renuncia o destitución de Hegseth sería leída en Washington como un nuevo revés para Trump y para el movimiento MAGA, que había prometido evitar nuevas guerras en el extranjero. Sin embargo, el presidente ya enfrenta el costo político de haber roto esa promesa, en un escenario dominado por amplias mayorías demócratas en el Congreso.
Trump elogió recientemente a su secretario de Defensa por la incursión en Venezuela, destinada a extraer al entonces presidente Nicolás Maduro, y por su rol en la campaña militar contra Irán. No obstante, crece la comparación con Donald Rumsfeld, el jefe del Pentágono obligado a dejar su cargo hace 20 años, tras otra elección de medio término en la que los votantes castigaron a George W. Bush por la impopular guerra de Irak.
“Literalmente recibió una bala por esta nación. Apretó el puño y gritó ‘¡Lucha, lucha, lucha!’, y nosotros haremos lo mismo”, proclamó Hegseth al referirse a Trump, en un discurso encendido desde las escalinatas del Pentágono, bajo un cartel que decía “Departamento de Guerra”.
Con la presión del Congreso, el desgaste económico de la guerra y un partido fracturado, Trump debe definir en el corto plazo si profundiza el conflicto con Irán, busca una negociación o retrocede. Cualquiera de esas alternativas implicará costos políticos significativos, tanto para su futuro inmediato como para el de Hegseth, hoy en la cuerda floja.

