La palabra clave es Ueno Bank: la intervención del banco digital del Grupo Vázquez dejó a casi 3 millones de clientes sin acceso a sus fondos y desencadenó una crisis política que terminó con la renuncia de Santiago Peña.

El epicentro del conflicto político y financiero que terminó con la renuncia de Santiago Peña en Paraguay fue Ueno Bank, una entidad financiera del Grupo Vázquez que operaba como uno de los bancos digitales más grandes del país. La intervención del banco por parte del Banco Central de Paraguay (BCP) a fines de octubre y principios de noviembre de 2026 dejó a millones de clientes sin acceso inmediato a sus ahorros y encendió protestas masivas en Asunción y otras ciudades.
El proceso y la magnitud del impacto explican por qué Ueno Bank se convirtió en noticia regional: la institución fue intervenida tras detectarse problemas de solvencia e irregularidades en su cartera crediticia, lo que motivó medidas extraordinarias del regulador y una resolución que incluyó restricciones al retiro de depósitos.
¿Qué es Ueno Bank y a quién pertenece?
Ueno Bank es un banco digital paraguayo que integraba el Grupo Vázquez, un conglomerado con varias empresas vinculadas entre sí. La entidad se había consolidado como una de las plataformas electrónicas más utilizadas hasta que el BCP ordenó su intervención por problemas financieros. La vinculación con un grupo empresarial amplio colocó a Ueno Bank en el centro de una investigación por presunto vaciamiento y maniobras entre empresas relacionadas.
¿Por qué lo intervino el Banco Central?
El Banco Central de Paraguay dispuso la intervención y un proceso de resolución luego de detectar que Ueno Bank presentaba déficits de solvencia y que no podía reponer su encaje legal. Las irregularidades en la cartera crediticia y la imposibilidad de mantener los mínimos regulatorios llevaron al organismo a actuar para proteger el sistema financiero y ordenar la devolución parcial de fondos en condiciones excepcionales.
¿Qué medidas regulatorias se aplicaron?
Tras la intervención, el BCP implementó un proceso de resolución que incluyó restricciones temporales a los retiros (un corralito parcial), el inicio de sumarios e investigaciones penales y órdenes sobre bienes vinculados a directivos. Estas medidas buscaban asegurar activos y permitir una gestión ordenada de la crisis mientras se investigaban presuntas maniobras ilícitas.
¿Cuántos clientes resultaron afectados?
La intervención dejó afectadas a alrededor de 2,9 a 3 millones de personas, que quedaron temporalmente sin acceso a sus depósitos. La magnitud de ese universo de depositantes es uno de los factores que transformó un problema bancario en una emergencia de orden político y social.
Consecuencias y por qué escaló a la política
La crisis de Ueno Bank no solo afectó a ahorristas particulares: entre los depositantes figuraron organismos públicos como el Instituto de Previsión Social (IPS) y el Ministerio de Economía, además de entidades como Conmebol. La exposición de recursos institucionales, la pérdida de solvencia del banco y el retiro de confianza se combinaron con la presión política interna, lo que derivó en la presentación de un libelo acusatorio contra el presidente y, finalmente, su renuncia.
Lo que sigue por confirmar es la profundidad de las investigaciones penales y administrativas abiertas contra directivos y vinculados al Grupo Vázquez, y cómo se articulará la restitución de depósitos a quienes quedaron afectados. La intervención del BCP y las medidas de resolución continuarán siendo el eje para restablecer confianza en el sistema financiero paraguayo.

