El adiós a Alan Jones, campeón del mundo y rival del “Lole”

NewsITe
El automovilismo mundial despidió a Alan Jones, histórico piloto australiano y campeón de Fórmula 1 en 1980, fallecido a los 80 años tras una breve enfermedad. Su partida tuvo un eco especial en la Argentina, donde su nombre quedó ligado para siempre a las memorables batallas que protagonizó con Carlos Alberto Reutemann en la escudería Williams.
La familia de Jones confirmó la noticia a través de un comunicado difundido en nombre de su esposa, Amanda Butler-Davis. Con su muerte se cierra una de las páginas más intensas de la F1 de fines de los años 70 y comienzos de los 80, una época marcada por duelos vibrantes, autos difíciles de manejar y circuitos icónicos.
Entre todos esos recuerdos, en la memoria de los fanáticos argentinos aparece con fuerza el Gran Premio de Argentina de 1981, disputado en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires. Aquella carrera, primera fecha de la temporada, reunió en la pista a Jones y a Reutemann en plena lucha interna dentro de Williams, mientras la categoría vivía una etapa de enorme popularidad en el país.
El Gran Premio de Argentina 1981, una carrera para la historia
El 12 de abril de 1981, bajo un calor agobiante y tribunas colmadas, la Fórmula 1 inauguró el campeonato en Buenos Aires. La prueba quedó en manos del brasileño Nelson Piquet, a bordo de un Brabham-Ford, pero la atención del público argentino se centró en el duelo entre Jones y Reutemann, que peleaban por la punta y por la hegemonía en Williams.
Reutemann, ídolo santafesino y uno de los grandes talentos que dio el automovilismo nacional, terminó segundo detrás de Piquet. A pesar de no lograr la victoria, aquella actuación fue clave en la campaña que lo llevaría a pelear el título hasta el polémico Gran Premio de Las Vegas, donde finalmente se le escapó el campeonato.
- Nelson Piquet ganó el Gran Premio de Argentina de 1981 con Brabham-Ford.
- Carlos Reutemann fue segundo, sumando puntos vitales en la lucha por el campeonato.
- Alan Jones, su compañero y rival en Williams, también fue protagonista de intensas maniobras.
Para Jones, esa temporada fue la continuación de una trayectoria ya consagrada. Un año antes se había coronado campeón del mundo de Fórmula 1, dando a Williams su primer título de pilotos y escribiendo un capítulo central en la historia de la escudería británica. Sus doce triunfos en Grandes Premios lo ubicaron como una figura clave del período.
Un legado marcado por Williams y por la rivalidad con Reutemann
Alan Jones fue el primer campeón de la historia de Williams y el segundo australiano en ceñirse la corona de la máxima categoría, después del legendario Jack Brabham. Su estilo agresivo al volante, su fuerte personalidad y la competencia interna con Reutemann alimentaron una de las rivalidades más recordadas por los aficionados.
En la Argentina, ese enfrentamiento se vivió con particular intensidad. El público adoptó a Reutemann como bandera y miró con recelo, pero también con respeto deportivo, al australiano que no le daba tregua en la pista. Esa tensión deportiva alcanzó su punto más alto precisamente en los primeros años de la década del 80, con el GP de Argentina como una de las postales más emblemáticas.
La figura de Alan Jones quedará asociada para siempre a la época dorada de la Fórmula 1 y a aquellos domingos en el Autódromo porteño en los que los argentinos vibraban con el duelo frente a Carlos Reutemann.
Con su fallecimiento, la F1 pierde a un campeón del mundo y la Argentina despide a uno de los rivales más emblemáticos de su gran ídolo. El recuerdo de aquel Gran Premio de 1981, con Jones y Reutemann batallando rueda a rueda bajo el calor porteño, seguirá vivo en la memoria de los fanáticos.

