Las principales empresas tecnológicas sufren fuertes pérdidas en la Bolsa de Nueva York. La incertidumbre sobre las inversiones en inteligencia artificial y el nuevo escenario político estadounidense golpean a los mercados.

Wall Street atraviesa este jueves 5 de noviembre una jornada de fuertes pérdidas, impulsada por el desplome de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA). El índice tecnológico Nasdaq llegó a retroceder un 5%, en medio de una ola de ventas que también afectó a los principales indicadores bursátiles de Estados Unidos.
La caída refleja la creciente preocupación de los inversores por la rentabilidad de las millonarias inversiones destinadas al desarrollo de inteligencia artificial, especialmente en semiconductores y centros de datos. El retroceso borró las ganancias registradas durante la jornada anterior, cuando los mercados habían reaccionado favorablemente a los resultados de las elecciones legislativas estadounidenses.
Las empresas tecnológicas, entre las más golpeadas
Las compañías fabricantes de procesadores encabezaron las pérdidas. Nvidia, uno de los principales referentes mundiales de inteligencia artificial, llegó a caer más del 8%, mientras que Advanced Micro Devices (AMD) registró un derrumbe cercano al 16%.
La tendencia también alcanzó a empresas vinculadas con la infraestructura tecnológica. CoreWeave retrocedió alrededor del 15%, mientras que otras compañías dedicadas al desarrollo de centros de datos registraron importantes bajas. El índice S&P 500 perdió más del 3% y el Dow Jones llegó a caer más de 1.100 puntos durante la rueda.
El impacto de las elecciones en Estados Unidos
El nuevo escenario político estadounidense también aumentó la incertidumbre. La victoria del Partido Demócrata en ambas cámaras del Congreso generó expectativas de mayores restricciones a la expansión de centros de datos, debido a su elevado consumo energético y al impacto ambiental de estas instalaciones.
A este panorama se suman las dudas sobre el tiempo que necesitarán las grandes compañías tecnológicas para recuperar los miles de millones de dólares invertidos en inteligencia artificial. Los analistas advierten que una desaceleración de esos proyectos podría afectar a fabricantes de chips, proveedores de infraestructura y empresas de servicios digitales.
La preocupación se extendió a los mercados internacionales, mientras los inversores esperan nuevas señales sobre la economía estadounidense y las próximas decisiones de la Reserva Federal. La magnitud de las pérdidas volvió a poner en discusión si las elevadas valuaciones de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial pueden sostenerse en el tiempo.

