Multa millonaria en EE.UU. por irregularidades en el manejo de medicamentos

NewsITe
Stericycle, una de las principales compañías internacionales dedicadas a la gestión de residuos médicos y sustancias peligrosas, acordó pagar más de US$56 millones en Estados Unidos para cerrar investigaciones penales y civiles vinculadas al manejo de medicamentos controlados destinados a destrucción. La causa, anunciada en mayo de 2026, reveló graves fallas de registro, seguridad y trazabilidad en una unidad de negocios de la firma.
De acuerdo con la Fiscalía Federal del Distrito Este de California, las conductas investigadas se extendieron entre 2015 y 2020 e involucraron sustancias controladas recogidas en hospitales, farmacias y otros establecimientos sanitarios. El paquete sancionatorio incluye una multa penal de US$19,08 millones y un acuerdo civil por US$37,81 millones, además de un acuerdo de enjuiciamiento diferido por el plazo de un año.
El caso es independiente del esquema de sobornos en América Latina que la propia compañía reconoció en 2022. En este expediente, el foco estuvo puesto en el circuito de retiro, almacenamiento y destrucción de medicamentos bajo custodia de la empresa en territorio estadounidense.
Instalaciones sin registrar y controles deficientes
Stericycle estaba registrada ante la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para recibir sustancias controladas no utilizadas, vencidas o inutilizables y gestionar su posterior destrucción. Esa habilitación implica cumplir con rigurosos requisitos de registro, medidas de seguridad física y obligación de informar robos o pérdidas significativas.
Sin embargo, según las admisiones de la propia compañía reseñadas por la fiscalía, se utilizaron instalaciones de almacenamiento temporal que no estaban registradas ante la DEA y, por lo tanto, quedaban fuera de su esquema regular de inspecciones. En algunos predios, los medicamentos se guardaban en remolques sin llave, dentro de zonas cercadas pero con cámaras de seguridad que no funcionaban correctamente.
La investigación también detectó que Stericycle omitió la presentación de reportes obligatorios frente a robos y pérdidas significativas. En al menos cuatro oportunidades, la empresa ofreció explicaciones para no completar los formularios exigidos, argumentos que, según las autoridades, no estaban respaldados por la normativa federal vigente.
Problemas de trazabilidad y riesgo de desvío
Otro de los puntos centrales del caso fue la falta de un sistema confiable de seguimiento de los paquetes con medicamentos controlados. De acuerdo con el anuncio oficial, varios gerentes y ejecutivos de la compañía sabían que no existía una herramienta robusta para rastrear el recorrido de los envíos ni para auditar correctamente los cargamentos recibidos en una planta ubicada en Indianápolis.
Esa debilidad en la trazabilidad abría la puerta a posibles desvíos de sustancias. La DEA informó que se registraron medicamentos robados, consumidos de manera indebida o desviados hacia la comunidad, sin que la empresa pudiera acreditar con precisión dónde se había quebrado la cadena de custodia.
- Deficiencia en los sistemas de seguimiento durante el transporte.
- Registros internos incompletos sobre recepción y destrucción.
- Uso de documentos internos para estimar, y no confirmar, dónde se procesaron algunos paquetes.
El acuerdo civil obliga a Stericycle a mantener su cooperación con las autoridades en investigaciones relacionadas y a reforzar sus programas de cumplimiento, capacitación de personal, supervisión y mecanismos de investigación interna. La resolución deja claro que no se libera de responsabilidad penal a personas físicas que pudieran estar implicadas.
Conexión con Argentina y antecedentes societarios
En la Argentina, Stericycle estuvo vinculada societariamente con los empresarios Gustavo Gabriel y Fernando Javier Mauro, además de Gustavo Osvaldo Solari. En 2013, el grupo adquirió la firma TRI-ECO, dedicada al tratamiento de residuos, y siete años más tarde los mencionados empresarios compraron en conjunto el 90% de MEDAM B.A. S.R.L., de acuerdo con antecedentes societarios analizados en esta serie de investigaciones.
Ese recorrido marca la conexión empresarial con el denominado “capítulo argentino”. Sin embargo, las autoridades estadounidenses aclararon que el acuerdo anunciado en mayo de 2026 se circunscribe al manejo de sustancias controladas en Estados Unidos y no atribuye participación ni responsabilidad a los Mauro ni a Solari.
Venta de la unidad de negocios y señales para el sector
Entre los elementos considerados para cerrar la resolución, la fiscalía destacó que en abril de 2020 Stericycle vendió la unidad de negocio involucrada a una compañía no vinculada, la cual, según el expediente, adecuó la actividad a los estándares regulatorios exigidos por la DEA. También se valoró la aceptación de responsabilidad por parte de la firma y las mejoras introducidas en sus sistemas de control.
El caso suma un antecedente relevante al debate sobre el negocio de la gestión de residuos sanitarios y farmacéuticos: no alcanza con retirar los materiales de hospitales y farmacias, sino que resulta clave poder demostrar de forma fehaciente su recepción, custodia y destrucción final.
La investigación subraya que la trazabilidad completa, desde el retiro hasta la destrucción, es hoy una condición central para preservar la salud pública y evitar desvíos de sustancias peligrosas.
En un contexto en el que se aproximan procesos electorales y licitaciones para nuevos contratos en distintos estados, provincias y municipios, los reguladores se mantienen en alerta y advierten que estos antecedentes deberán ser considerados a la hora de evaluar futuras ofertas en el sector de residuos y servicios ambientales.

