Casi cinco millones de hogares no acceden a todos los servicios básicos: el gas de red registra el mayor déficit

Un informe del INDEC reveló que el 47% de los hogares urbanos carece de conexión a por lo menos uno de los tres servicios esenciales: agua corriente, gas natural o cloacas. El relevamiento también muestra un aumento de las familias que dependen exclusivamente del sistema público de salud.

El acceso a los servicios públicos básicos continúa marcando profundas desigualdades en las condiciones de vida de los argentinos. Durante el primer semestre de 2026, casi cinco millones de hogares carecieron de conexión a por lo menos uno de los servicios esenciales.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este miércoles su informe sobre las condiciones de vida de los hogares en 31 aglomerados urbanos. El relevamiento abarca 10,2 millones de hogares y una población superior a los 30 millones de personas.

Los resultados muestran que el 47% de los hogares no cuenta con acceso simultáneo al agua corriente, el gas natural y los desagües cloacales. Esta situación alcanza a 4.819.000 hogares, donde viven aproximadamente 15,8 millones de personas.

El gas natural presenta el mayor déficit de cobertura

Entre los servicios analizados, el gas natural registra las mayores dificultades de acceso. Según el INDEC, el 35,4% de los hogares urbanos carece de conexión a la red, lo que representa aproximadamente 3,6 millones de hogares.

La comparación histórica muestra un deterioro de este indicador. En el primer semestre de 2023, el 32,9% de los hogares no accedía al gas de red, mientras que durante el mismo período de 2026 esa proporción alcanzó el 35,4%.

La cobertura de los desagües cloacales también presenta importantes déficits. El 26,9% de los hogares carece de conexión a la red pública, mientras que el 9,1% no dispone de agua corriente.

El informe advierte que las diferencias territoriales condicionan estos resultados. Además de la extensión de las redes, las posibilidades económicas de cada familia influyen en el acceso efectivo a los servicios.

La pobreza profundiza las desigualdades

Las diferencias resultan todavía más pronunciadas cuando el INDEC analiza las condiciones habitacionales según los ingresos de la población.

Entre las personas que viven en situación de indigencia, apenas el 19,1% accede simultáneamente al agua corriente, el gas natural y las cloacas. En cambio, entre quienes superan la línea de pobreza, esa proporción alcanza el 58%.

El acceso al gas natural refleja una de las brechas más importantes. Mientras el 69,1% de las personas no pobres dispone de este servicio, apenas el 29,5% de quienes viven en la indigencia cuenta con conexión.

Las condiciones de las viviendas también muestran diferencias significativas. El 26,2% de las personas indigentes habita construcciones con materiales de calidad insuficiente, frente al 4,6% de quienes no se encuentran bajo la línea de pobreza.

Crece la dependencia del sistema público de salud

Otro de los indicadores que muestra un deterioro corresponde a la cobertura médica.

Actualmente, el 38,9% de los hogares tiene al menos un integrante que depende exclusivamente del sistema público de salud. Esa proporción alcanzaba el 36,7% durante el primer semestre de 2023.

El informe contabiliza 3.970.000 hogares con al menos un integrante sin cobertura de obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia. En 1.820.000 hogares, todos sus miembros dependen exclusivamente del sistema público.

En términos individuales, 10,7 millones de personas carecen de cobertura médica adicional a la pública. Esta situación afecta especialmente a los menores de 18 años, entre quienes el porcentaje alcanza el 46,5%.

Las dificultades habitacionales alcanzan a millones de personas

El relevamiento también identificó problemas relacionados con la calidad de las viviendas, el hacinamiento y las condiciones sanitarias.

En los principales aglomerados urbanos, el 18,7% de los hogares habita viviendas con materiales insuficientes o parcialmente insuficientes. Además, el 11,6% presenta condiciones de saneamiento inadecuadas.

El INDEC contabilizó 188.000 hogares con hacinamiento crítico, una condición que afecta a más de un millón de personas. El organismo considera que existe hacinamiento crítico cuando conviven más de tres personas por cuarto.

A estas dificultades se suman las condiciones ambientales. Unos 798.000 hogares se encuentran en zonas que sufrieron inundaciones durante los doce meses anteriores al relevamiento, mientras que otros 540.000 habitan cerca de basurales.

Un diagnóstico que también comprende a San Nicolás

La Encuesta Permanente de Hogares incluye entre sus 31 aglomerados urbanos al conjunto San Nicolás-Villa Constitución. Por lo tanto, la región forma parte del universo estadístico que utiliza el INDEC para elaborar estos indicadores nacionales.

Sin embargo, el informe presenta resultados agregados y no discrimina las cifras correspondientes a cada aglomerado. Por ese motivo, los porcentajes nacionales no permiten establecer directamente cuántos hogares nicoleños atraviesan estas dificultades.

Los resultados ofrecen, de todos modos, un panorama de las desigualdades que persisten en el acceso a la vivienda, los servicios públicos y la cobertura sanitaria.

La evolución de los indicadores también muestra diferencias. Mientras algunas condiciones habitacionales mejoraron durante los últimos tres años, el acceso al gas de red retrocedió y aumentó la proporción de hogares que dependen del sistema público de salud.

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