Caputo relativiza el impacto electoral en la relación con Washington

NewsITe
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el resultado de las elecciones en Estados Unidos no modificará la relación bilateral con la Argentina ni el rumbo del programa económico. Durante una exposición organizada por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) en Buenos Aires, el funcionario remarcó que el vínculo con Washington ya fue conversado con el Tesoro norteamericano en el marco del G20 y que no se esperan cambios sustanciales.
Caputo también aseguró que el Gobierno se encuentra preparado para atravesar 2025 sin depender de un eventual respaldo financiero de la administración de Donald Trump. En ese contexto, insistió en que, más allá del color político que domine la Casa Blanca, la estrategia oficial apunta a reducir la vulnerabilidad externa y a sostener un esquema cambiario y monetario que desaliente nuevas corridas contra el peso.
“Para la Argentina no cambia nada. Era un resultado esperado. No va a cambiar esencialmente la relación”, reiteró el ministro, al subrayar que los llamados fundamentals de la economía local son, según su visión, más sólidos que en años anteriores. Como prueba de ello, destacó que el Banco Central logró comprar alrededor de US$ 16.000 millones sin emisión de pesos y que, además, se mantiene vigente un swap con Estados Unidos.
Defensa del tipo de cambio y mensaje al mercado
Caputo volvió a negar que el tipo de cambio esté atrasado y planteó que su incidencia en la competitividad es menor frente a otros factores. Puso el foco en el costo financiero que enfrentan las pymes, que –indicó– se financian a tasas cercanas al 80% cuando la tasa de referencia es del 25%. Según su cálculo, llevar ese costo a niveles de 35/40% equivaldría, en términos de alivio, a un salto del dólar hasta alrededor de los $2.100.
En la misma línea, advirtió que el equipo económico está listo para responder ante cualquier intento de presión cambiaria. Recordó que en 2025 hubo una fuerte apuesta contra el peso que terminó generando ganancias por unos US$ 2.000 millones para el Banco Central, aunque lamentó que esos recursos no se hubieran canalizado hacia proyectos productivos. “La gente que intentó apostar contra el peso debiera haber entendido que por algo esta vez no lo lograron”, señaló.
Costos logísticos, exportaciones y mirada global
El jefe del Palacio de Hacienda adelantó que una de las prioridades será reducir los costos logísticos mediante un esquema de nuevas concesiones viales. Estimó que, una vez completado el proceso, el ajuste de tarifas y eficiencias operativas podría recortar esos costos entre un 10% y un 30%, con impacto directo en la competitividad de las exportaciones.
- Caputo afirmó que las exportaciones se ubican en niveles récord, lo que a su entender demuestra que el tipo de cambio real no está apreciado.
- Recalcó que el tipo de cambio es una variable “endógena”, determinada por el conjunto de la política económica, incluyendo la situación fiscal y monetaria.
El ministro también se refirió a las expectativas de volatilidad frente al escenario político internacional. Consideró que, si el mercado realmente temiera un salto brusco en los precios de los activos por el resultado en Estados Unidos, eso ya se habría reflejado en las cotizaciones. Como ejemplo, mencionó que, pese a la victoria demócrata, el índice S&P 500 subió 1,5%, señal de que los operadores ya habían incorporado ese desenlace.
“Hoy los países emergentes son más ortodoxos que los países centrales”, resumió Caputo, al trazar un diagnóstico crítico sobre los desequilibrios fiscales y monetarios en las economías desarrolladas.
En el plano local, el funcionario volvió a cruzar a economistas que cuestionan el plan oficial y, a su juicio, “flaquean” frente a presiones políticas o a cambios de clima financiero. Recalcó que la clave para sostener la estabilidad será perseverar con la disciplina fiscal, mantener bajo control la emisión monetaria y consolidar la confianza en la moneda local para evitar nuevas corridas.

