Video revela torturas previas al triple crimen narco en Florencio Varela

NewsITe
La causa por el brutal triple crimen narco de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez sumó en las últimas horas una prueba estremecedora: un video en el que se registran las torturas a las que fueron sometidas las víctimas dentro de la denominada “casa del horror”, en Florencio Varela. La existencia y el contenido de esa filmación fueron confirmados por fuentes judiciales a la agencia Noticias Argentinas.
Según la reconstrucción de los investigadores, el archivo audiovisual fue compartido por varios integrantes de la organización narcocriminal a través de la aplicación Zangi, lo que permitió reconstruir parte de lo ocurrido la noche en que las jóvenes fueron capturadas y sometidas a un violento interrogatorio. El caso es seguido con atención por la Justicia federal por la extrema crueldad del ataque y por el trasfondo vinculado al narcomenudeo en la zona sur del conurbano bonaerense.
La transcripción del video fue difundida por el sitio especializado Encripdata y ratificada luego por fuentes del expediente. En la grabación se escucha la voz de Pablo Daniel “Roger” Macalopu Cafferata, considerado el líder de la banda narco y ya detenido en el marco de la investigación. Del otro lado, la voz identificada por los peritos como la de Lara Gutiérrez, de apenas 15 años, responde bajo amenazas y tormentos físicos.
El inmueble donde se registraron las escenas de tortura está ubicado en la esquina de Jáchal y Chañar, en Florencio Varela, y fue señalado por los investigadores como el centro operativo de la organización. Allí, de acuerdo con la hipótesis principal, las víctimas habrían sido retenidas y torturadas como parte de una represalia por el presunto robo de droga ocurrido durante la contratación de servicios sexuales.
La hipótesis de la venganza narco y las claves de la causa
La investigación está a cargo del juez federal Jorge Rodríguez y de la fiscal Mariela Labozzetta, quienes trabajan sobre la pista de una venganza narco. De acuerdo con esta línea, una de las jóvenes habría sustraído una cantidad de estupefacientes a la banda, lo que desató la respuesta criminal. El propio Macalopu Cafferata, en otro tramo del video, expresa furioso su reproche por el “robo de droga” y lanza amenazas mientras humilla a la víctima.
Un elemento que agrava aún más el cuadro es que, en los primeros días de la pesquisa, se determinó que los hechos fueron transmitidos en vivo por una red social, en un grupo cerrado de alrededor de 45 personas. Para los investigadores, esa transmisión buscó “dar un mensaje” a otros posibles deudores o rivales en el negocio de la droga, reforzando el componente ejemplificador del ataque.
El contenido del video y su valor probatorio
- Se escucha a “Roger” Macalopu Cafferata interrogando de manera violenta a una de las víctimas, identificada como Lara.
- Las amenazas se dirigen a obtener información sobre el paradero de “María” y sobre un supuesto robo de droga.
- En el audio se describen tormentos físicos, como la amenaza de amputarle un dedo a la joven si no respondía.
- El material habría circulado entre integrantes de la banda a través de la aplicación Zangi, lo que permitió rastrear parte de la red de contactos.
Fuentes judiciales señalaron que el video “es una pieza central” para acreditar la participación de los acusados y el contexto de venganza narco en el que se produjeron los homicidios.
La difusión de la transcripción generó conmoción y volvió a poner en foco la expansión de las organizaciones narco en el conurbano, así como la utilización de la violencia extrema como herramienta de disciplinamiento. Mientras se avanza en la identificación de todos los partícipes, la causa busca determinar también quiénes accedieron a la transmisión en vivo y si alguno de ellos tuvo un rol activo en la planificación o cobertura del crimen.
En paralelo, vecinos y organizaciones sociales de Florencio Varela reclaman mayor presencia del Estado y políticas integrales para abordar el avance del narcotráfico y proteger a los jóvenes de estos entramados criminales. El caso, por su gravedad, promete seguir marcando la agenda judicial y política en las próximas semanas.

