La oposición cuestiona el alivio fiscal y habla de «medida tardía»

NewsITe
La decisión del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, de suspender hasta mayo los embargos a pequeñas y medianas empresas abrió un fuerte contrapunto político con la oposición, que considera que el alivio fiscal llega tarde y no resuelve el problema de fondo: la recesión y el deterioro del entramado productivo.
La medida, anunciada como un gesto de apoyo a las pymes asfixiadas por las deudas fiscales, fue celebrada por referentes del oficialismo libertario. Sin embargo, desde Unión por la Patria y otros espacios opositores advirtieron que el Gobierno reacciona recién cuando el daño ya está hecho, en un contexto de caída del consumo, suba de la morosidad y cierre de empresas en distintos sectores.
Cruces en redes y críticas al modelo económico
Uno de los primeros en cuestionar la suspensión de embargos fue el senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro, quien salió al cruce de la titular del bloque libertario en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, luego de que esta última celebrara la decisión. El legislador planteó que, si el Ejecutivo se vio obligado a adoptar esta medida, es porque la crisis de las pymes ya está instalada.
“Si la medida que anuncia el gobierno es para suspender los embargos es porque ya llegaron tarde, Patricia”, sostuvo a través de la red social X. De Pedro apuntó directamente al rumbo económico del presidente Javier Milei, al afirmar que lo que está “fundiendo” a las pequeñas y medianas empresas no son los embargos en sí, sino el modelo que aplica el oficialismo.
En esa línea, señaló que cada vez que este tipo de políticas se implementan “empobrecen a los trabajadores, aumenta la desocupación, endeudan al país y a las familias mientras hacen negocios para la timba financiera”. Para el senador, las pymes “no aguantan más” y no se trata de “poner parches”, sino de cambiar el rumbo económico.
Preocupación por la morosidad y la recesión
El diputado nacional Pablo Juliano también se refirió a la iniciativa al remarcar que la “gran noticia” para el sector es, apenas, que “no las van a embargar. Hasta mayo…”. El legislador buscó subrayar que el alivio tiene un plazo acotado y no despeja la incertidumbre futura de las empresas que enfrentan caídas de ventas y problemas de financiamiento.
Por su parte, el senador porteño Mariano Recalde puso el foco en el aumento de la morosidad entre las pymes argentinas. A través de un informe presentado en el Senado, elaborado por la Comisión de Economía (CecA) junto a representantes del sector productivo, el dirigente describió un escenario en el que familias y empresas recurren al endeudamiento para cubrir gastos corrientes.
- Recalde advirtió que «caen las ventas, cae la producción y las pymes también se endeudan», lo que configura un círculo vicioso.
- Según planteó, ese proceso tiene una causa central: la recesión derivada del actual programa económico.
«El problema es el modelo económico. Mientras el Gobierno insista con este rumbo, no hay salida para las pymes argentinas», sostuvo Mariano Recalde al presentar el Mapa de Morosidad de las PyMEs.
Desde el Gobierno, la suspensión de embargos es presentada como una herramienta para dar aire a un sector clave para la generación de empleo. No obstante, las voces críticas señalan que, sin un plan integral que robustezca el mercado interno, mejore el acceso al crédito productivo y estabilice los ingresos de los trabajadores, las pymes seguirán operando al límite, aún sin la amenaza inmediata de embargos fiscales.

