El mercado mira a Washington mientras sube la presión sobre Argentina

NewsITe
En una jornada marcada por las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, el riesgo país argentino volvió a escalar y se ubicó al borde de los 830 puntos básicos, reflejando la cautela de los mercados frente al escenario político y financiero internacional.
De acuerdo con el índice que elabora el banco de inversión JPMorgan, el riesgo país se posicionó en 829 unidades, lo que implica una suba diaria de 24 puntos, equivalente a un avance del 3%. Con este movimiento, el indicador acumula un incremento de 5,3% en lo que va del mes y supera el 45% en el recorrido del año, confirmando la persistente desconfianza sobre la deuda soberana argentina.
El contexto externo está dominado por la disputa entre demócratas y republicanos por el control del Congreso estadounidense. El resultado de estos comicios es seguido de cerca por el Gobierno argentino, atento al impacto que pueda tener sobre la política económica de Washington y, en particular, sobre los flujos de financiamiento internacional y los organismos de crédito.
Fuentes del mercado señalan que un eventual fortalecimiento del Partido Demócrata podría reordenar prioridades en materia de ayuda financiera y condicionalidades, mientras que un Congreso más fragmentado o dominado por los republicanos abriría un escenario de mayor negociación y, posiblemente, de mayor volatilidad en los mercados emergentes.
Bonos y acciones argentinas operan en baja en Wall Street
La escalada del riesgo país se explica, en parte, por la mala performance de los bonos soberanos argentinos, que operan con caídas de hasta 2%. La presión vendedora sobre estos títulos los empuja a la baja y, como contracara, empuja hacia arriba la prima de riesgo que mide la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago del país.
En paralelo, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también mostraron una jornada negativa, con retrocesos de hasta 4%. Entre las bajas más relevantes se ubicaron los papeles de la tecnológica Globant, la agropecuaria Cresud (–3,1%) y la cementera Loma Negra (–1,7%), en un clima de prudencia generalizada frente a los activos de países emergentes.
Merval con subas selectivas y un mercado local mixto
En la plaza doméstica, el índice S&P Merval avanzó 1,4%, con un panel líder que combinó ganancias y pérdidas. Entre las principales alzas se destacaron Transportadora de Gas del Sur, con un aumento cercano al 4%, y Banco Macro, que subió alrededor de 3,2%. En el terreno negativo quedaron Transener (–1,7%) y Sociedad Comercial del Plata (–0,9%).
Operadores consultados interpretan este comportamiento mixto como una toma de posiciones selectiva, donde los inversores buscan resguardo en compañías con mejores balances o perspectivas defensivas, al tiempo que reducen exposición en activos más sensibles al ciclo económico y regulatorio.
Dólar en máximos nominales y cautela del Banco Central
El frente cambiario también aportó tensión a la jornada. El dólar minorista cerró en $1.570, con un alza de cinco pesos, mientras que el tipo de cambio mayorista se ubicó en $1.551, marcando un nuevo máximo nominal. A pesar del incremento, el Banco Central (BCRA) se mantuvo al margen y no intervino en el mercado, en un contexto de menor oferta de divisas.
Analistas financieros advierten que la combinación de mayor riesgo país, debilidad de los bonos, caídas en acciones y dólar en alza configura un cuadro de fragilidad que obliga al Gobierno a seguir de cerca tanto la evolución de la economía interna como las señales que lleguen desde Estados Unidos tras las legislativas.
La reacción de los mercados tras las elecciones estadounidenses será clave para definir el humor inversor hacia los países emergentes y, en particular, hacia la Argentina, que enfrenta un escenario de alta deuda, inflación persistente y limitada capacidad de financiamiento.
Con este telón de fondo, la atención estará centrada en los próximos días en los resultados oficiales de los comicios en Estados Unidos y en la respuesta de los mercados globales, mientras la Argentina transita otro capítulo de volatilidad financiera y búsqueda de estabilidad.

