Elecciones de medio término: qué se define este martes en EE.UU.

NewsITe
Estados Unidos ingresa en una nueva jornada clave: este martes se celebran las elecciones de mitad de mandato, en las que se renovarán la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernaciones. El resultado definirá el equilibrio de poder en el Congreso y el margen de maniobra del presidente Donald Trump, quien, aunque no aparece en la boleta, pidió a los votantes que sufraguen pensando que su nombre sigue en juego.
El oficialismo republicano intenta conservar sus actuales mayorías –218 a 214 en la Cámara Baja y 53 a 47 en el Senado– frente al avance demócrata, que según los sondeos llega con mejores perspectivas en la Cámara de Representantes, mientras que el control del Senado aparece mucho más reñido. Analistas consultados en Washington y Nueva York subrayan que la economía, la inflación persistente y el costo de vida se convirtieron en ejes decisivos de la campaña.
El voto anticipado ya dejó millones de sufragios emitidos por correo o de forma presencial, una modalidad que se consolidó en los últimos ciclos electorales. Hasta dirigentes religiosos como el papa León XIV (Robert Prevost), de visita periódica en Estados Unidos, aprovecharon esa herramienta para enviar su voto a la ciudad de Chicago, en el estado de Illinois.
Carreras clave y disputa por el voto latino
En el terreno, varias contiendas concentran la atención. En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul busca retener el cargo frente al republicano Bruce Blakeman, ejecutivo del condado de Nassau. En Michigan, Abdul El-Sayed (Demócrata) y Mike Rogers (Republicano) se enfrentan por un escaño en el Senado, mientras que en Florida la republicana María Elvira Salazar disputa una banca en la Cámara de Representantes ante el demócrata Elliott Rodríguez.
También se destacan las peleas legislativas en Iowa, donde compiten Mariannette Miller-Meeks (Republicana) y Christina Bohannan (Demócrata), junto con otras figuras como Joe Mitchell (Republicano), Lindsay James (Demócrata), Rick Stewart (Libertario) y Dave Bushaw (Independiente), según el distrito. La composición final del Congreso podría redefinir la agenda económica y exterior de la Casa Blanca, en un contexto marcado por la guerra con Irán y la suba de los combustibles.
El comportamiento del voto latino vuelve a ser observado con lupa. En 2024, una porción significativa de ese electorado se inclinó por Trump, impulsando su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, el incremento del costo de vida, los precios de la gasolina y la percepción de falta de respuestas frente a la inflación y las deportaciones fueron erosionando ese apoyo. Casos como el del condado de Yuma, en Arizona, ilustran el giro a la derecha registrado en la comunidad latina, aunque ahora se detecta un creciente desencanto.
Economía, inflación y descontento social
Encuestas del Pew Research Center indican que el 84% de los votantes considera a la economía como su principal preocupación. El alza del combustible –que en septiembre marcó una suba del 9,1% interanual– impacta de lleno en estados como Florida, donde la vida cotidiana depende del automóvil. Desde el precio de los pasajes aéreos hasta el costo del transporte de mercancías, la escalada energética se siente en cada rubro del consumo.
En paralelo, organizaciones sociales como United Way advierten que cerca del 41% de los 132 millones de hogares estadounidenses vive por debajo del umbral ALICE, una medición que identifica a quienes trabajan pero no logran cubrir gastos básicos de vivienda, alimentación, transporte y salud. Esa realidad se traduce en testimonios de ciudadanos que recortan medicamentos, resignan alimentos o acumulan deudas para llegar a fin de mes.
“Las dificultades económicas están empezando a extenderse en Estados Unidos, particularmente entre la clase media”, advierte Symeria Hudson, directora ejecutiva de United Way Miami.
Trump llegó a la reelección en 2024 con la promesa de bajar los precios y poner fin a los conflictos en el exterior. Sin embargo, especialistas como William Galston, del Brookings Institution, señalan que los aranceles comerciales y la guerra con Irán presionan sobre la inflación. Mientras la Casa Blanca defiende sus políticas como motores de crecimiento y alivio para las familias, los votantes acuden hoy a las urnas con la economía en el centro de sus decisiones y el futuro del Congreso en suspenso.

