Irán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz a EE.UU.

Tensa negociación por el futuro del estrecho de Ormuz

NewsITe

Irán volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la agenda internacional. El portavoz de la Cancillería, Esmaeil Baghaei, afirmó en Teherán que el paso marítimo podría reabrirse en el plazo de dos días si Estados Unidos acepta una serie de condiciones que, según Teherán, son “legítimas” y apuntan a poner fin a la guerra y al bloqueo naval.

Baghaei recordó que la base de cualquier contacto indirecto con Washington sigue siendo el denominado “plan de siete días” presentado por Irán en septiembre, al margen del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. No obstante, el vocero subrayó que, como gesto de buena voluntad, Teherán redujo de siete a dos días el plazo que necesitaría para aplicarlo, en caso de recibir una respuesta favorable de la Casa Blanca.

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“Si se satisfacen las demandas de Irán, existe la posibilidad de restablecer la seguridad en el estrecho de Ormuz e iniciar el proceso de negociación en un breve plazo”, sostuvo el funcionario. La declaración vuelve a poner presión sobre Estados Unidos, que mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes en una de las rutas petroleras más importantes del mundo.

Las condiciones de Teherán para destrabar la crisis

El plan acercado a Washington a través de mediadores incluye una serie de exigencias clave. En primer lugar, Teherán reclama el cese de todas las hostilidades vinculadas al conflicto en la región del Golfo Pérsico y, de manera específica, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, que limita el ingreso y salida de embarcaciones iraníes.

  • Fin del bloqueo naval de Estados Unidos sobre los puertos iraníes.
  • Eliminación de las restricciones a las exportaciones de petróleo de Irán.
  • Liberación de activos iraníes congelados en el exterior.
  • Compromiso de avanzar hacia un alto el fuego integral en la zona.

Para el gobierno persa, sin estos pasos no es posible garantizar una reapertura segura del estrecho, por donde transita un alto porcentaje del petróleo que se comercializa a nivel mundial. Cualquier interrupción en ese corredor estratégico tiene impacto directo en los precios internacionales de la energía y en la estabilidad económica global.

Ormuz, un punto neurálgico para la economía mundial

El estrecho de Ormuz es una angosta vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Allí convergen intereses de las principales potencias y, a la vez, tensiones históricas entre Irán, Estados Unidos y sus aliados. Cada amenaza de cierre o bloqueo genera nerviosismo en los mercados, especialmente en un contexto internacional marcado por otros focos de conflicto.

A pesar de las gestiones diplomáticas realizadas en las últimas semanas, todavía no se alcanzó un entendimiento entre las partes. Baghaei insistió en que Teherán presentó sus reclamos de forma “clara, razonable y lógica”, y advirtió que no habrá acuerdo posible sin una señal concreta desde Washington que habilite el levantamiento de sanciones y restricciones.

“No se puede llegar a ningún acuerdo, ni reabrir el estrecho de Ormuz de manera segura, mientras Estados Unidos mantenga su bloqueo naval y desconozca las demandas legítimas de Irán”, remarcó el vocero de la Cancillería iraní.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación la escalada verbal y el estancamiento de las negociaciones. La evolución de este tira y afloje diplomático será determinante no solo para la seguridad regional en Medio Oriente, sino también para la estabilidad del mercado energético global.

Agencia NA

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