El mercado local muestra señales de recuperación y septiembre se convirtió en el mes de mayor actividad de 2026. Los compradores priorizan inmuebles con valores competitivos, mientras que la abundante oferta de casas, departamentos y terrenos mantiene la presión sobre los vendedores.

De la redacción de EL NORTE
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El mercado inmobiliario de San Nicolás exhibe una recuperación en el volumen de compraventas, luego de un primer semestre marcado por las oscilaciones en la actividad y una demanda selectiva. Septiembre cerró con el mayor número de operaciones del año, consolidando una mejora que comenzó a manifestarse durante junio y julio y que encuentra en los precios de las propiedades uno de sus principales factores de impulso.
De acuerdo con un relevamiento de Kerlin Bienes Raíces, septiembre registró un movimiento estimado de 102 compraventas en la ciudad, frente a las 96 calculadas para julio y agosto. Sin embargo, los registros oficiales del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires muestran una cifra superior, con 106 operaciones concretadas durante septiembre, un 36% más que las 78 del mismo mes de 2025 y un crecimiento del 12% respecto de agosto.
La evolución mensual permite identificar un cambio en el comportamiento del mercado. Según las estimaciones privadas, enero comenzó con apenas 52 operaciones y febrero registró 55, mientras que marzo mostró una recuperación hasta alcanzar las 88 compraventas. Después de nuevas oscilaciones en abril y mayo, con 79 y 72 operaciones respectivamente, el movimiento volvió a fortalecerse durante junio y se sostuvo en los meses siguientes.
La mejora, sin embargo, no significa que las propiedades estén aumentando de precio. Por el contrario, los operadores inmobiliarios locales advierten que buena parte del movimiento responde a valores de venta más ajustados y a compradores que comparan cuidadosamente las alternativas disponibles. El presidente del Colegio de Martilleros local, José Cremona, ya había señalado a EL NORTE que el mercado mostraba mayor actividad, posiblemente vinculada con la reducción de los precios de las propiedades.
Más compradores
Uno de los aspectos centrales del escenario inmobiliario nicoleño es la cantidad de inmuebles disponibles frente al ritmo de las operaciones. Un informe anterior de Kerlin estimaba que durante julio existían aproximadamente 1.680 propiedades ofrecidas en el mercado local, entre casas, departamentos y terrenos. Esa disponibilidad genera competencia entre vendedores y limita las posibilidades de sostener valores alejados de las expectativas de los compradores.
La situación presenta diferencias según el tipo de propiedad. Los departamentos muestran una relación más favorable entre oferta y ventas, mientras que las casas presentan una mayor acumulación de unidades disponibles. Según las estimaciones correspondientes a julio, la oferta de departamentos equivalía a unos 21 meses de comercialización y la de casas, a aproximadamente 27 o 28 meses, siempre que se mantuviera el ritmo de ventas considerado en el relevamiento.
También existen diferencias importantes entre los sectores de la ciudad. El centro concentra el mayor movimiento inmobiliario, seguido por barrio Somisa, mientras que la Costanera y las zonas oeste y sur presentan niveles intermedios de actividad. En cuanto a los valores, la mayor demanda se concentra en propiedades de entre 70.000 y 110.000 dólares, particularmente viviendas con patio y cochera y departamentos de uno o dos dormitorios.
Crédito hipotecario
El acceso al crédito hipotecario continúa siendo otra variable determinante. Aunque las consultas vinculadas con la financiación de viviendas muestran interés entre los potenciales compradores, la cantidad de operaciones hipotecarias todavía no recuperó los niveles de 2025. Durante el tercer trimestre, en la provincia de Buenos Aires se registraron 4.902 actos hipotecarios, un 28,9% menos que en igual período del año anterior, lo que refleja las dificultades que persisten para ampliar el acceso a la vivienda mediante financiación bancaria.
La recuperación de septiembre representa una señal favorable para el sector inmobiliario de San Nicolás, aunque todavía resulta prematuro considerarla una tendencia consolidada. La evolución de las ventas durante el último trimestre permitirá determinar si el mayor movimiento logra sostenerse y si la combinación de precios más competitivos, disponibilidad de propiedades y alternativas de financiación consigue ampliar la cantidad de compradores que efectivamente concretan operaciones.

