La pareja sorprendió a sus familiares y amigos con un regalo especial: cámaras analógicas para que registraran distintos momentos de la celebración. Cada dispositivo tenía 27 fotografías y debía ser devuelto una vez terminado el rollo.

Después de su casamiento, Lali Espósito y Pedro Rosemblat siguen dando que hablar por los detalles de una celebración que estuvo marcada por el hermetismo y la intimidad. En las últimas horas, se conoció una particular consigna que los novios les dieron a algunos de sus invitados: registrar la fiesta con cámaras analógicas.
La iniciativa salió a la luz a través de una fotografía que comenzó a circular en las redes sociales. En la imagen se observa una de las cámaras entregadas junto a una tarjeta con instrucciones para quienes recibieron el obsequio.
“¡Una cámara para vos!”, decía el mensaje. Luego explicaba el motivo de la elección: “Te elegimos para que nos ayudes a capturar todos los momentos divertidos de esta fiesta”.
La tarjeta también incluía algunas indicaciones para utilizar el dispositivo, como prender el flash antes de cada fotografía. Además, aclaraba que cada cámara tenía un rollo de 27 fotos y que, una vez terminado, debía ser entregada en el guardarropas.
El mensaje cerraba con una invitación directa a disfrutar de la experiencia: “A darlo todo”.
Una boda marcada por el hermetismo
Lali y Pedro se casaron el sábado 31 de octubre en Casa Carlos, una casona ubicada en el barrio porteño de San Telmo. La celebración se realizó al mediodía y reunió a familiares y amigos cercanos.
Desde el comienzo, la pareja buscó mantener en reserva los detalles del evento y preservar la intimidad de la ceremonia. Para eso, se organizó un importante operativo de seguridad alrededor del lugar, con controles para evitar el ingreso de personas ajenas y mantener alejados a la prensa y a los curiosos.
A pesar de las medidas, algunas imágenes y videos trascendieron en las redes sociales. Entre ellos, se difundió una grabación realizada por un vecino que permitió escuchar parte de los votos que Lali le dedicó a Pedro durante la ceremonia.
La elección de la fecha también tuvo un significado especial: ambos se conocieron en una fiesta de Halloween, tres años atrás, y decidieron celebrar su casamiento el mismo día en que comenzó su historia.

