Debate interno en el PJ por la estrategia electoral de Cristina

NewsITe
Un sector del peronismo comenzó a mover fichas de cara a la definición presidencial y, puertas adentro, ya le pide a Cristina Fernández de Kirchner que no vuelva a optar por un candidato ubicado “a su derecha” para competir con Axel Kicillof en una eventual interna del PJ. La discusión exhibe el nerviosismo creciente dentro del oficialismo, mientras se aguarda la resolución sobre la continuidad o no de las PASO.
“Desde 2015, Cristina siempre eligió a alguien que estaba a su derecha”, sintetizó un veterano diputado nacional con ADN kirchnerista, consultado por NA. Según su mirada, en el escenario actual ningún dirigente corrido al centro o a la derecha de la ex presidenta estaría en condiciones de vencer a Kicillof en unas primarias abiertas. El legislador menciona incluso a Sergio Massa, figura central del último ciclo de gobierno, a quien le asigna escasas chances en un mano a mano con el gobernador bonaerense.
El dirigente también descarta a otros nombres que circularon en las últimas semanas, como los ex gobernadores Sergio Uñac (San Juan) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). Los define como figuras con poco nivel de conocimiento nacional y construcciones más ancladas en sus provincias que en un armado federal competitivo.
Bajo esa lógica, el único perfil capaz de derrotar a Kicillof sería alguien parado “a su izquierda”. Allí aparece el nombre de Juan Grabois, referente de Patria Grande y actual diputado nacional, que en 2023 sorprendió al cosechar cerca de 6 puntos en la interna presidencial contra Massa. Sin embargo, el propio Grabois ya selló un entendimiento político con Kicillof y se encolumnó detrás de la campaña “Es con Axel”, lo que, para muchos, lo saca de la grilla de presidenciables.
El antecedente de Scioli, Alberto y Massa
El diputado consultado lee la historia reciente del kirchnerismo como una secuencia que refuerza sus temores: Daniel Scioli en 2015, Alberto Fernández en 2019 y Sergio Massa en 2023. En todos esos casos, subraya, Cristina optó por dirigentes de perfil más moderado, o más corridos hacia el centro, pese a tener margen para encabezar ella misma la boleta o elegir a figuras más cercanas ideológicamente, como el santafesino Agustín Rossi.
La preocupación de este sector del kirchnerismo duro es que, si no hay lista de unidad, la ex mandataria vuelva a inclinarse por un candidato considerado “dialoguista” o menos confrontativo, en lugar de permitir que Kicillof dirima su liderazgo con un contendiente a su izquierda. Esta vez, sin embargo, el gobernador bonaerense ya expresó su voluntad de competir por la presidencia y reclama que se mantengan las PASO para legitimar su proyecto.
- Kicillof espera que el Congreso defina pronto si habrá primarias abiertas.
- El gobernador plantea que una interna ordenaría la conducción del peronismo.
- En La Cámpora miran con recelo el acuerdo de Grabois con el mandatario bonaerense.
Interna en ebullición y el rol de La Cámpora
La decisión de Grabois de sumarse tempranamente al dispositivo de Kicillof fue comunicada a Cristina Kirchner antes de hacerse pública, pero en La Cámpora no cayó del todo bien. Dirigentes de la organización que conduce Máximo Kirchner hablaron de “apuro” e “improvisación” y señalaron que aún falta tiempo para las definiciones electorales formales, por lo que prefieren mantener abiertas todas las opciones.
El debate actual también está atravesado por la autocrítica sobre el experimento del Frente de Todos. En el entorno de Kicillof remarcan que el esquema en el que el candidato presidencial fue designado por un tuit de la vicepresidenta terminó generando un desajuste entre la jefatura política y el lugar donde se tomaban las decisiones de gestión. Esa “anomalía de origen”, admiten, derivó en tensiones internas, doble comando y pérdida de autoridad de quien ocupaba la Casa Rosada.
“Solamente le podría ganar a Axel alguien a su izquierda. Por ejemplo, Grabois. Pero la novedad es que Juan se metió con Axel”, remarcó el diputado consultado, que teme que Cristina vuelva a apostar por un dirigente más moderado si no hay lista de unidad.
Mientras tanto, el peronismo atraviesa una etapa de reacomodamiento, con gobernadores, intendentes y organizaciones sociales midiendo costos y beneficios de cada movimiento. El desenlace dependerá, en buena medida, de dos definiciones: si se confirman o no las PASO y cuál será, finalmente, la jugada de Cristina Kirchner, la figura que todavía concentra la mayor capacidad de arbitraje dentro del espacio.

