Preocupación en Castilla-La Mancha por el conteo final de víctimas

NewsITe
El Gobierno de Castilla-La Mancha admitió que la cifra final de víctimas fatales por la tragedia ferroviaria ocurrida el miércoles en Urda, provincia de Toledo, podría ser mayor a la informada oficialmente hasta el momento. El presidente regional, Emiliano García-Page, confirmó que se registraron 70 denuncias por personas desaparecidas y que los equipos forenses trabajan sobre 31 bolsas con restos humanos pendientes de análisis.
De acuerdo con los datos difundidos este viernes, los especialistas ya completaron 65 autopsias vinculadas al siniestro que involucró a trenes de alta velocidad, entre ellos un servicio AVE. Hasta ahora, 13 de las víctimas mortales fueron identificadas formalmente, según consignó la cadena Euronews y pudo saber Noticias Argentinas. Las tareas de reconocimiento se desarrollan con extrema cautela para respetar los protocolos de actuación en casos de catástrofes masivas.
“No descartamos nada porque tenemos 70 denuncias de desaparecidos, pero tampoco lo podríamos verificar y es preferible siempre acogerse al protocolo”, señaló García-Page, marcando la prudencia con la que se maneja la información oficial. La existencia de 31 bolsas con restos parciales abre la posibilidad de que el número de fallecidos supere la cifra inicial, aunque las autoridades insisten en que cualquier actualización dependerá de los resultados forenses.
En paralelo, continúa la atención a los heridos que dejó el choque. El Gobierno regional informó que el número de pacientes hospitalizados en Castilla-La Mancha descendió a 39. De ellos, 17 continúan internados en unidades de cuidados intensivos (UCI), mientras que los 22 restantes se recuperan en salas comunes. Desde el miércoles, día del accidente, los centros de salud de la zona otorgaron 71 altas hospitalarias, lo que refleja una evolución favorable para buena parte de los afectados.
Investigación abierta y críticas al protocolo de circulación
La investigación judicial y técnica para esclarecer las causas del siniestro sigue en marcha. El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, explicó que las pantallas del centro de control de Atocha mostraban a ambos trenes en el mismo tramo de vía: el servicio de la operadora Iryo detenido y el AVE en circulación. En ese contexto, el funcionario puso bajo la lupa la decisión que permitió al tren de alta velocidad reanudar la marcha en esas condiciones.
Esa reconstrucción preliminar abre interrogantes sobre los protocolos de seguridad ferroviaria, el funcionamiento de los sistemas de señalización y la eventual incidencia del factor humano. Los peritos buscarán determinar si se produjeron fallas técnicas, errores de coordinación o una combinación de ambos elementos que derivaron en el impacto.
En el terreno operativo, la emergencia fue rebajada al nivel 1, lo que permitirá desmovilizar de manera gradual parte del amplio dispositivo desplegado en la zona del desastre. Más de 1.300 profesionales de servicios de emergencia, fuerzas de seguridad, salud y protección civil participaron de las tareas de rescate, traslado de heridos, contención a familiares y aseguramiento del área afectada.
García-Page agradeció el esfuerzo de los equipos y destacó el “ofrecimiento masivo de ayuda” de todas las comunidades autónomas, a las que consideró una muestra contundente de solidaridad frente a una de las mayores tragedias ferroviarias recientes en España.
A medida que avancen las pericias y se completen las identificaciones, el Gobierno regional y el Ejecutivo nacional deberán definir eventuales responsabilidades y medidas para reforzar la seguridad en la red de alta velocidad. Mientras tanto, la prioridad sigue centrada en acompañar a las familias de las víctimas, atender a los heridos y dar respuestas claras sobre lo ocurrido.

