El diseñador vinculó el choque en Toledo con la tragedia de Once

NewsITe
El diseñador argentino Roberto Piazza expresó su profundo dolor por la muerte de su amigo Agustín Randazzo, uno de los compatriotas fallecidos en el choque de trenes ocurrido en las cercanías de Toledo, España. En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el modisto sostuvo que la magnitud del siniestro europeo es “peor” que la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida en febrero de 2012 en la Ciudad de Buenos Aires.
Piazza relató que mantenía una amistad cercana con Randazzo, de 51 años, quien viajaba en el octavo vagón del tren Iryo, uno de los más afectados por la colisión. Antes de que se confirmara el fallecimiento, el diseñador había manifestado públicamente su preocupación, ya que su amigo figuraba como desaparecido tras el impacto entre las formaciones.
Tras conocerse la noticia del deceso, el artista confesó sentirse “angustiado” y reconoció que la situación agravó el cuadro de fibromialgia que padece. “Estoy angustiado y me afecta mi fibromialgia más aún”, señaló, al describir el impacto emocional que le provocó la tragedia.
Comparación con la tragedia de Once y críticas por el estado de los trenes
En sus declaraciones, Piazza no sólo se refirió al aspecto humano del hecho, sino que también trazó un paralelismo con la tragedia de Once, donde murieron 51 personas —entre ellas una mujer embarazada— cuando una formación del ferrocarril Sarmiento chocó contra los paragolpes de la estación cabecera. Aquel episodio derivó en un extenso proceso judicial que terminó con condenas a empresarios y exfuncionarios públicos por su responsabilidad en el deterioro del sistema ferroviario.
Con un fuerte tono crítico, el diseñador apuntó contra la corrupción y el mal uso de los fondos destinados al transporte. “Esto es culpa de los ‘Korruptos’ que robaron la plata que le dieron para arreglar los trenes y están todos en pésimo estado”, cuestionó, al vincular el siniestro en España con las falencias estructurales que también quedaron en evidencia en el caso argentino.
Piazza consideró que el estado general de las vías y de las formaciones en distintos países muestra una problemática común: la falta de inversión sostenida y de controles rigurosos en materia de seguridad ferroviaria. Según su visión, estas carencias terminan teniendo consecuencias trágicas para los pasajeros, como se vio tanto en Toledo como en Once.
Dolor personal y reclamo por mayor seguridad
El modisto explicó que la muerte de Randazzo lo afecta no sólo en lo personal, sino también en su forma de mirar las políticas públicas vinculadas al transporte. Aseguró que “da asco todo” lo que rodea a estos episodios, en referencia a la combinación de desidia, intereses económicos y decisiones políticas que, a su entender, quedan expuestas cada vez que ocurre una catástrofe ferroviaria.
Si bien las autoridades españolas avanzan en la investigación para determinar las causas exactas del choque en Toledo —incluyendo posibles fallas técnicas, errores humanos o deficiencias en las señales—, las palabras de Piazza reflejan el sentimiento de muchos argentinos que inevitablemente recuerdan Once cada vez que se conoce un accidente de gran magnitud en el extranjero.
La comparación entre ambos siniestros, más allá de las diferencias técnicas y de contexto, vuelve a instalar en el debate público la necesidad de garantizar estándares de seguridad elevados en todos los sistemas de transporte masivo. En ese marco, la voz de Piazza se suma a la de familiares y especialistas que insisten en que la prevención y el control deben ser políticas de Estado permanentes y no respuestas esporádicas ante cada tragedia.
“Esto es culpa de los ‘Korruptos’ que robaron la plata que le dieron para arreglar los trenes y están todos en pésimo estado”, señaló Roberto Piazza al referirse al choque de trenes en España.
Mientras familiares y amigos despiden a Agustín Randazzo, el recuerdo de las víctimas de Once y de otras tragedias ferroviarias vuelve a interpelar a las autoridades de todo el mundo sobre la urgencia de invertir en seguridad, mantenimiento e infraestructura para evitar que historias como estas se repitan.

