Caputo vinculó el RIGI con la estabilidad cambiaria y la llegada de dólares

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El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó en Rosario la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que el flujo de capitales que generará este esquema será clave para evitar nuevas tensiones cambiarias y consolidar la estabilidad del mercado de divisas en la Argentina.
Desde la Estación Fluvial de la ciudad santafesina, el funcionario afirmó que las inversiones proyectadas bajo el RIGI “garantizan que la Argentina no va a tener problemas de tipo de cambio” y planteó que el país atraviesa una etapa de reconfiguración económica en la que se busca dejar atrás el histórico faltante de dólares mediante un impulso decidido a los sectores exportadores.
Caputo destacó que ya se presentaron 48 proyectos de inversión por un total de US$ 210.000 millones, de los cuales 30 cuentan con aprobación por alrededor de US$ 80.000 millones. Según el ministro, este volumen de proyectos marca el inicio de un proceso de largo plazo y constituye una señal de confianza del sector privado en el rumbo económico del Gobierno.
Más de 2.200 pymes y un entramado federal de proveedores
La ronda de negocios reunió a más de 2.200 pequeñas y medianas empresas de todo el país, interesadas en convertirse en proveedoras dentro de las cadenas de valor asociadas a las grandes inversiones amparadas por el régimen. De acuerdo con los datos oficiales, ya son 20 las jurisdicciones que cuentan con proveedores locales vinculados a proyectos RIGI, con casi 1.800 firmas distribuidas en el territorio nacional.
En ese marco, Caputo subrayó el impacto potencial sobre el empleo y las exportaciones. Proyectó que el régimen podría generar cerca de 250.000 puestos de trabajo formales y bien remunerados, además de impulsar exportaciones adicionales por unos US$ 50.000 millones en los próximos años.
Críticas al pasado y promesa de alivio fiscal
El titular del Palacio de Hacienda contrastó la actual estrategia económica con las políticas de gobiernos anteriores, a las que responsabilizó por la pérdida de competitividad. Sostuvo que “la competitividad no se logra con déficit fiscal, emitiendo pesos o devaluando la moneda”, y remarcó que el foco oficial está puesto en la reducción del costo argentino.
- Promesa de reducción gradual de impuestos hasta 2031.
- Meta de devolver al sector privado unos US$ 500.000 millones en tributos.
- Compromiso de mejorar logística, regulaciones y financiamiento.
En materia tributaria, Caputo aseguró que el Gobierno continuará avanzando con la baja de la presión impositiva y fijó como objetivo que, hacia 2031, se le haya devuelto al sector privado el equivalente a US$ 500.000 millones en impuestos. Además, señaló que el verdadero costo argentino se explica por una combinación de altas cargas fiscales, regulaciones, tasas elevadas y deficiencias logísticas, más que por el nivel del tipo de cambio.
Argentina, previsibilidad y recursos en un mundo en tensión
Al analizar el escenario internacional, el ministro afirmó que la Argentina se volvió “un país mucho más previsible” y resaltó que cuenta con activos estratégicos muy demandados a nivel global: alimentos, minerales críticos y energía. También destacó que el país se mantiene alejado de los principales focos de tensión geopolítica, lo que, según su visión, aumenta el atractivo para los inversores.
“No podemos movernos ni un centímetro de este camino porque tenemos una trayectoria negativa y ante el primer desvío, el mundo se pregunta si la Argentina volvió a las andadas”, advirtió Caputo frente a empresarios y autoridades.
Del acto participaron también la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y otros mandatarios provinciales, en una señal política destinada a respaldar al RIGI como una de las herramientas centrales de la estrategia económica oficial.

