El vínculo económico con el principal socio regional

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En un contexto de tensiones políticas entre el presidente argentino Javier Milei y su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el Gobierno nacional ratificó que la relación comercial con Brasil se mantendrá como hasta ahora. La posición oficial busca despejar dudas en el sector productivo respecto del futuro del intercambio con el principal socio comercial del país.
El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, afirmó que no se prevén cambios en el vínculo económico bilateral. “Creo que las relaciones comerciales van a seguir como lo hicieron durante estos tres años”, aseguró durante su exposición en la AmCham Trade & Investment Conference, organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina.
Lavigne destacó que Brasil y Argentina son socios estratégicos en la región y que sus economías funcionan, en parte, como competidoras en algunos rubros, pero complementarias en muchos otros. Recordó que el país vecino es el principal destino de exportación de pick-ups producidas en plantas locales, mientras que la Argentina se consolida como proveedor de energía y de insumos clave para la industria brasileña.
Socios estratégicos y desafíos en la frontera
El funcionario subrayó que Brasil necesita cada vez más gas argentino y que, hacia adelante, también requerirá mayores volúmenes de urea para sostener su producción agrícola. En ese marco, consideró que el Mercosur y la agenda bilateral siguen siendo centrales para la estrategia exportadora argentina, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos de turno.
No obstante, reconoció que aún persisten pendientes en materia de protocolos y cuestiones operativas vinculadas al funcionamiento de los pasos fronterizos. Señaló que se trabaja en la mejora de los controles, la simplificación de trámites y la coordinación entre organismos, con el objetivo de facilitar el flujo de bienes y reducir costos logísticos para las empresas de ambos países.
Relaciones de Estado a Estado pese a las tensiones políticas
Las definiciones llegan en un momento en que la relación política entre Milei y Lula atraviesa una etapa de alta tensión, con cruces públicos y desencuentros diplomáticos. A ello se suma el ruido generado por la salida del senador brasileño Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, episodio en el que el Gobierno argentino habría tenido un rol de apoyo logístico, según trascendió en medios regionales.
Frente a ese escenario, Lavigne remarcó que la intención oficial es preservar los canales institucionales. “Vamos a seguir trabajando las relaciones de Estado a Estado, como hacen dos países”, sostuvo, al marcar una diferenciación entre las discusiones políticas coyunturales y los intereses permanentes del comercio y la producción.
Un modelo económico apoyado en las exportaciones
En otro tramo de su presentación, el secretario se refirió a la situación de la economía argentina, a la que describió como inmersa en un proceso de transición hacia un esquema más orientado a las ventas externas. Explicó que el modelo que impulsa el equipo económico, encabezado por el ministro Luis Caputo, está “basado en las exportaciones” y requiere tiempo y consistencia para mostrar resultados plenos.
Según Lavigne, la actividad económica viene mostrando una mejora gradual mes a mes, impulsada por la desaceleración de la inflación y por la reactivación de algunos sectores que se encontraban rezagados. Mencionó particularmente a la construcción, que representa cerca de un tercio de la industria y que habría empezado a dar señales de recuperación en los últimos meses.
Salario real, inflación y perspectivas para 2025
- El salario real, según el funcionario, muestra variaciones positivas desde hace cuatro o cinco meses.
- La baja de la inflación y cierta estabilidad cambiaria comienzan a reflejarse en el consumo.
- La construcción y sectores vinculados a la obra pública y privada exhiben signos de reactivación.
- El Gobierno confía en que el primer trimestre del próximo año se sentirá con mayor claridad la mejora.
Lavigne advirtió que las mejoras son graduales y que necesitan acumularse en el tiempo para que se perciban en forma más nítida en el bolsillo de la población. Sin embargo, consideró que las señales actuales permiten proyectar un inicio de año con un escenario algo más favorable, siempre y cuando se sostengan las variables macroeconómicas y el impulso exportador.
“El salario real hace cuatro o cinco meses que ya está dando positivo. Para que eso se refleje y se sienta, necesita tiempo de acumulación, porque las mejoras son graduales”, enfatizó Lavigne.
En este contexto, la definición del Gobierno de sostener los lazos comerciales con Brasil aparece como un pilar clave para la estrategia económica. La continuidad del flujo de exportaciones industriales, energéticas y de insumos, sumada al avance en la resolución de trabas fronterizas, será determinante para el desempeño de la economía argentina en los próximos meses.

